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Faro de Vigo

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Este es el nuevo flotador de batea: con forma de quilla y más resistente a los temporales

El vilagarciano Alberto Moreira defiende que su propuesta es más hidrodinámica que el sistema actual | Sus paredes totalmente verticales permitirían albergar cría de mejillón

El emprendedor Alberto Moreira, ayer en el puerto de Vilaxoán, con bateas de la ría de Arousa al fondo. | // NOÉ PARGA

El vilagarciano Alberto Moreira ha registrado en la Oficina Española de Patentes y Marcas un nuevo diseño de flotador de batea que según sus explicaciones es más resistente a los temporales, permite un aprovechamiento más elevado del vivero y podría albergar cría de mejillón gracias a sus paredes totalmente verticales, contribuyendo así a resolver el conflicto entre bateeiros y percebeiros por la recolección de mejilla en el litoral gallego.

El sistema ideado por el dueño de la empresa Basemar (Balizas de Señalización Marina) tiene forma de quilla de barco, lo que le aporta una mayor hidrodinámica que los flotadores actuales, que son cilíndricos.

Moreira ha registrado su diseño en la Oficina Española de Patentes y Marcas.

En relación a los materiales no existen variaciones, pues se contemplan de hierro recubiertos de fibra de vidrio, elementos “que llevan años demostrando su resistencia”.

Moreira tampoco plantea modificaciones en cuanto a la flotabilidad. “Las dimensiones no difieren demasiado con respecto a los flotadores cilíndricos actuales, ya que solo variaría la altura o largo, reduciéndose el ancho del mismo”, explica el emprendedor.

Bateas varadas en las playas

Donde sí se espera una importante mejoría es en el aguante de las bateas frente a las inclemencias meteorológicas. “La resistencia a las corrientes y al oleaje es mucho menor que con los flotadores cilíndricos, lo que se traduce en menos esfuerzo para los fondeos y más resistencia a los temporales”, indica el arousano, quien recuerda que “alguna que otra vez” aparecen bateas varadas en las playas.

El emprendedor añade que “la parte del flotador en la que impacta el mar es plana, en forma de timón, por lo que el aprovechamiento de las cuerdas del mejillón es mayor. Hay más corrientes y pasa más agua. Con un simple rastrillo podría recogerse la mejilla en los flotadores”.

Transporte más ágil

Otra de las ventajas que expone Moreira es el transporte de la batea porque “será mucho más rápido y seguro” desde el lugar donde se monten las estructuras en la costa hasta el polígono en el mar.

La primera batea, en 1946

Recuerda que desde que se empezaron a instalar bateas en Galicia, concretamente en 1946 en la ría de Arousa, “el sistema de flotación pasó por varias fases, desde viejos barcos de madera con el entramado por encima sobresaliendo por ambas bandas, pasando por cajones en forma de cubo hechos de cemento y madera, hasta los flotadores cilíndricos de hierro y fibra de vidrio actuales”.

El diseño del nuevo flotador en forma de quilla está elaborado y registrado. Ahora falta que algún fabricante se interese en él. El propietario de Basemar ya ha realizado alguna visita y tiene pensado exponer su trabajo a más factorías. “Yo no quiero quitarle el trabajo a nadie, pues no voy a fabricar los flotadores”, aclara el vilagarciano.

Proyectos anteriores: balizas para viveros y ríos

Alberto Moreira es autor de otros proyectos relacionados con el sector del mar. Así, en www.basemar.eu expone su sistema de balizamiento para parques de cultivo, que ganó el segundo premio del Concurso de Iniciativas Emprendedoras convocado por el Concello de Vilagarcía en 2021. La señalización consiste en un mástil de hierro galvanizado (la parte enterrada) que va fijado al fondo marino para que no se mueva ni con las mareas ni con el viento. El sistema va acompañado de una boya amarilla de polietileno y sustituiría a los actuales tubos de hierro, pvc o madera que dividen los viveros de Carril.

Otros de sus proyectos es el balizamiento del río Ulla entre la isla de Cortegada y el puerto de Pontecesures. “La falta de señalización puede ser un peligro para la navegación, además de disuadir a las embarcaciones de que hagan la ruta fluvial”, argumenta Moreira.

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