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Faro de Vigo

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Miedo a un aljibe construido por la Falange

Los vecinos de Vilaxoán temen que se les caiga encima

El aljibe construido en 1949 por Falange Española que los vecinos de Vilaxoán consideran una amenaza para su integridad. | // FDV FdV

Muchos recordarán aún los importantes daños materiales provocados por la riada que se generó en San Vicente de O Grove cuando se derrumbó el viejo depósito de agua. Pues en Vilaxoán (Vilagarcía) temen que suceda algo parecido, en este caso debido a la presencia “sobre sus cabezas” de un viejo aljibe construido hace más de setenta años que está en desuso.

Consideran que el riesgo existe y que es notable, pues en caso de venirse abajo, esa estructura de hormigón puede causar importantes daños materiales e incluso personales, toda vez que se sitúa encima de una calle, la de Jorge Rodríguez Padín, en O Freixo.

Es por ello que la asociación de vecinos de Vilaxoán hace un llamamiento al Concello de Vilagarcía para que actúe en consecuencia, haciéndole saber que los vecinos “corren peligro debido al mal estado en el que se encuentra ese aljibe que hace años daba servicio de agua a las casas y chalés de la zona”.

Construido en 1949

En un escrito firmado por el presidente de la gestora de dicha entidad vecinal, Joaquín Santamaría Sayar, “Kinote”, se expone que según la documentación en su poder ese depósito aéreo pudo haber sido construido en torno al año 1949 a instancias de la delegación nacional del Sindicato de Falange Española y de las JONS.

El depósito que temen los vecinos.

El depósito que temen los vecinos. FdV

Los mismos documentos indican que el aljibe fue contratado a Obra Sindical del Hogar y la Arquitectura junto con la construcción de una treintena de viviendas, “8 de primera y 22 de segunda, es decir, 8 chalés y 22 casas adosadas”, explica “Kinote”.

Este apunte histórico, lo lleva a concluir que el depósito de agua construido hace siete décadas para abastecer a tales viviendas “es una amenaza”.

Detalla, incluso, que el aljibe tiene unos cuatro metros de alto y “se sitúa sobre 4 columnas de unos 9 metros”.

Lo peor de todo, argumentan los vecinos, es que esas columnas “se encuentran muy deterioradas”, de ahí el riesgo.

Lo que sucede es que “al cerrar la finca en la que se encuentra, colindante a la calle Jorge Rodríguez Padín, el aljibe queda dentro de una propiedad privada”.

Pero “al tratarse de una construcción realizada por un organismo público, entendemos otro organismo público como el Concello debe ocuparse de su retirada”, sentencia “Kinote”.

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