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La exigencia de retirar las algas a mano pone en peligro la renovación de la bandera azul de la Compostela

Las mariscadoras retiran las algas a mano. Cuando la cantidad es descomunal, como la semana pasada, les ayuda la pala del Concello. Iñaki Abella

La semana pasada un espectacular manto verde cubría la playa de Compostela y ponía en jaque a las mariscadoras de Carril, que dedicaron varios días a retirar las algas del arenal para evitar la mortandad de almeja. Debido a la cantidad ingente de argazo, solicitaron ayuda al Concello de Vilagarcía para que acudiese con la pala. Pero la Adeac, la asociación que otorga las banderas azules, fija como “criterio imperativo para la campaña de 2022 la gestión sostenible de las algas y otros restos vegetales”.

Así lo recoge un informe elaborado por los maestros composteros de la Diputación que colaboran con la Concejalía de Medio Ambiente de Vilagarcía. Añaden que “cuando se haga necesario retirar las algas o cualquier otra vegetación marina debe realizarse de forma sostenible, evitando el uso de maquinaria pesada y fomentando las cribadoras o tamizadoras que eviten la retirada de arena de la playa”.

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Espectacular invasión de algas en la playa Compostela M. López / I. Abella

El Concello ya solicitó el distintivo, argumentando "las circunstancias particulares" del arenal

Por tanto este nuevo requisito de la Adeac hace tambalear la aspiración de la capital arousana de revalidar la concesión de la bandera azul para su principal playa. Con todo, Vilagarcía no renuncia a este marchamo de calidad y de hecho ya ha tramitado la solicitud, tal y como confirma el concejal de Medio Ambiente, Diego García. “A pesar de la mecanización en la retirada de las algas, hemos solicitado igualmente la bandera azul, argumentando muy bien las circunstancias particulares de nuestros arenales. Están justo en la boca de la ría y las mareas no mueven tanto las algas”, explica el edil socialista, quien recuerda que los episodios de acumulación de algas cada vez son más frecuentes debido al cambio climático.

Tenemos que ser lo menos intervencionistas posible, evitando métodos invasivos, pero no podemos renunciar a ninguna de las dos actividades, ni turística ni marisquera

Diego García - Concejal de Medio Ambiente

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Así las cosas, Vilagarcía no renunciará a la bandera azul pero tampoco dejará de apoyar al marisqueo carrilexo, que tiene en la playa de Compostela uno de sus principales bancos de producción. García apuesta por buscar un equilibrio entre la actividad marisquera y la turística: “Debemos realizar una gestión más sostenible y valorizar los recursos, como las algas, contribuyendo al mantenimiento de la flora y las dunas de los arenales. Tenemos que ser lo menos intervencionistas posible, evitando métodos invasivos, pero no podemos renunciar a ninguna de las dos actividades”.

El concejal de Medio Ambiente recuerda que el proyecto Coador apunta a los arenales de Vilagarcía como unos de los de menor cantidad de residuos marinos detectada. “Igual no tenemos que realizar tantas limpiezas como se hacían”, reflexiona. “Si no hay posibilidad de retirar las tareas de un modo manual, habrá que mecanizar igualmente pero a lo mejor con menos intensidad y solo en determinados episodios”, concluye Diego García.

Combinar algas y restos de poda en O Pousadoiro para hacer abono

El informe de los maestros composteros recoge distintas opciones para mejorar la gestión de las algas en la playa de Compostela. “Una posibilidad sería hacer compostaje con las algas combinándolas con restos vegetales de podas de los árboles”, comenta el concejal de Medio Ambiente de Vilagarcía, Diego García.

Para ello el Concello dispone de unos terrenos en O Pousadoiro que actualmente ya se emplean para acopio de restos de poda de las zonas verdes del municipio. Con respecto a las algas, se están llevando al Punto Limpio de Pinar do Rei, donde las personas que lo desean se las pueden llevar para utilizar en sus fincas como abono. “Hace años la gente iba a la playa y recolectaba algas para las leiras. La idea es recuperar lo que se hacía antaño, pero procesando esas algas con restos de poda; hay cierta demanda de la actividad agrícola”, comenta el edil socialista.

El informe técnico advierte de quejas por malos olores

El informe medioambiental del que se dio cuenta en una junta de gobierno de este mes sobre la gestión de las algas en la playa de Compostela advierte del “gran problema” que supone la acumulación de estas especies marinas en el arenal, una problemática que “se intensifica en la época estival, con las continuas quejas recibidas y con el malestar de los vecinos”. El edil Diego García indica que un planteamiento de Adeac es “realizar depósitos de algas para volver a echarlas en otra zona del arenal, pero la fermentación durante dos o tres días causa incomodidades” debido al olor que desprenden, señala el concejal.

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