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El Plan sobre Drogas se olvida de subastar los bienes embargados a los narcos arousanos

Visita a la Casa Jaureguízar, tras ser adquirida por el Concello de Vilagarcía. | // Iñaki Abella

El Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) tiene en su poder docenas de bienes intervenidos a narcotraficantes gallegos, pero su adjudicación mediante subasta lleva paralizada desde hace más de un año. De hecho, la última subasta de inmuebles organizada por este organismo dependiente del Ministerio de Sanidad se celebró el 22 de diciembre de 2020. En ella, se ponían a la venta propiedades menores del isleño Marcial Dorado.

Las subastas de bienes intervenidos a los narcos arousanos se han frenado súbitamente con la pandemia. Primero, los recursos judiciales de familiares de los traficantes condenados, como fue el caso de Dorado, y después la pandemia de COVID han arrojado al fondo de los cajones docenas de expedientes.

El Plan sobre Drogas convocó más procedimientos solo en 2019 que en los años 2020 y 2021 juntos

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A modo de ejemplo, el Plan sobre Drogas está pendiente de subastar desde la casa familiar del arousano, situada en O Lagartiño y valorada en más de tres millones de euros, hasta el aparcamiento subterráneo de la plaza de España, en Vilagarcía, por el que ha mostrado interés incluso el Ayuntamiento de esta ciudad.

La actividad del Plan sobre Drogas se ha ralentizado enormemente desde marzo de 2020. En todo ese año, el personal de este departamento solo convocó dos procesos de venta directa de vehículos y embarcaciones y una subasta. Los dos primeros se llevaron a cabo en la delegación de Economía y Hacienda de Cádiz, y había sobre todo bienes muebles intervenidos a narcos del sur de la península. La subasta, por su parte, fue la celebrada el 22 de diciembre, e incluía solo nueve lotes. De estos, cuatro estaban en Galicia, pero eran propiedades menores. Entre ellas, figuraban un puñado de fincas rústicas que Marcial Dorado tenía en A Illa, y que se vendieron por 23.000 euros.

La actividad del Plan sobre Drogas en lo que va de 2021 ha sido igualmente discreta si se toman como referencia las cifras anteriores a la pandemia. Así, en lo que va de año, este departamento del Ministerio de Sanidad convocó únicamente cuatro procedimientos de enajenación directa de vehículos y embarcaciones, dos en Madrid y otros dos en Cádiz. El volumen de bienes de traficantes gallegos presentes en estas convocatorias es ínfimo.

Hace semanas que el Plan sobre Drogas no realiza nuevas convocatorias, y de hecho, en la última el plazo de presentación de la documentación ya finalizó el pasado 10 de noviembre.

Estos datos contrastan con los anteriores al COVID. En 2019, de hecho, el PNSD sacó un total de once procedimientos de licitación, entre subastas y ventas directas, tanto de vehículos y embarcaciones como de joyas y monedas antiguas. Durante ese año, se adjudicaron numerosas propiedades tanto de Marcial Dorado como de Manuel Abal Feijoo, “Patoco”, un narcotransportista cambadés fallecido en accidente de moto en 2008. También en 2019, la entonces delegada del Gobierno para el Plan sobre Drogas, María Azucena Martí, firmaba con el alcalde de Vilagarcía la venta al Ayuntamiento de la Casa Jaureguízar, que había pertenecido a Dorado.

Ese mismo día, el Plan sobre Drogas anunciaba que había inscrito a nombre del Estado la casa familiar del narco isleño, y el alcalde de Vilagarcía pedía que se informase al Concello cuando saliese a la venta el aparcamiento de la plaza de España. Pero todo quedó aparcado. Tampoco trascendieron grandes novedades en la Casa Jaureguízar, que sigue cerrada y sin arreglar.

Tania Varela: en libertad y con pulsera de localización

La narcoabogada cambadesa María Tania Varela Otero no ha tardado mucho en volver a disfrutar de la libertad. Fuentes solventes indican que la arousana ha obtenido ya el régimen abierto, y que se ha establecido en la localidad catalana de Sitges.

Tania Varela fue condenada a siete años de prisión y al pago de una multa de 318 millones de euros por tráfico de cocaína, y a un año y ocho meses más por blanqueo de dinero. En 2013 huyó de la Justicia para evitar su ingreso en la cárcel, y pasó cinco años en paradero desconocido, convirtiéndose en una de las fugitivas más buscadas por la Interpol.

Fue detenida en marzo de 2018 en Sitges, donde se ocultaba bajo una identidad falsa y con una hija de cinco años. Ingresó entonces en la cárcel y empezó a cumplir la condena por narcotráfico. Posteriormente, fue juzgada y condenada por blanqueo en Pontevedra.

Aún no se han cumplido cuatro años de su detención e ingreso en prisión, pero Tania Varela ya ha obtenido un régimen abierto. Se ha establecido de nuevo en Sitges, y debe portar constantemente una pulsera de localización.

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