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Emilia Pardo Bazán consigue un siglo después la escultura del burro de A Toxa

Intervención de Francisco Meis, en presencia de De Blas, sobre los burros que citó Pardo Bazán. | // I.ABELLA

La presidenta de la Diputación Carmela Silva se comprometió a erigir una escultura que represente al burro que según la leyenda se curó tras rebozarse en los lodos de los manantiales de aguas mineromedicinales de A Toxa, en O Grove.

Se cumpliría así un deseo que expresó en vida la insigne escritora Emilia Pardo Bazán, cuyo centenario de su muerte se conmemora este 2021, y que también reclamó en un artículo Wenceslao Fernández Flórez a mediados del pasado siglo.

Pero el mérito de que se cumpla esta póstuma pretensión se debe a Francisco Meis, técnico municipal de O Grove, quien en un acto de FARO DE VIGO sobre la ilustre representante del Naturalismo literario llenó este jueves la Sala das Cunchas.

El “historiador de O Grove”, título acuñado por la presidenta de la Diputación Carmela Silva, reivindicó el homenaje a la condesa de Pardo Bazán durante su intervención como ponente en la mesa organizada por FARO DE VIGO en la que se habló de esta escritora universal como precursora del turismo de salud, tan en boga en estos momentos; no en vano escribió no menos de una docena de libros de viajes.

Francisco Meis interrumpió su disertación sobre la relación de Bazán con O Grove para proponer a la presidenta provincial que se erigiera la estatua del burro que se curó gracias a las “milagrosas” aguas de la isla. Y se expresó así: “A mi familia se la conoce con el apodo de Os Choróns y por ello voy a hacer gala de ello para pedir que se dedique una escultura al burro como pidió Emilia Pardo Bazán y también Wenceslao Fernández Flórez”. Lo argumentó con los textos que ambos escritores dejaron publicados en las revistas más prestigiosas de la época.

El país das Rías

Y la presidenta provincial se vio comprometida a cumplir con este propósito de la insigne escritora coruñesa, a la que el periodista de FARO DE VIGO Ceferino de Blas dedicó este año el libro “Emilia Pardo Bazán en el país de las rías”, un concepto que será objeto de una campaña turística “potente”, en palabras también de la responsable de la institución provincial.

Durante la charla, en la que asimismo intervino la historiadora y guía del castelo de Soutomaior Silvia Cernadas, Carmela Silva anunció que además de encargar la estatua del conocido burro también se emprenderá un proyecto de creación de una ruta turística centrada en la escritora de Meirás, siempre fascinada por el paradisíaco paisaje de las Rías Baixas.

Y a su vez anunció que respaldará la iniciativa de bautizar una calle de O Grove con el nombre de Pardo Bazán. Una idea que tomó en consideración el propio alcalde de la localidad José Antonio Cacabelos que será quien plantee a la Corporación dicha iniciativa.

Son compromisos que los dos políticos han realizado de viva voz ante un numeroso público que llenaba la sala de la Casa Consistorial grovense y que el alcalde se comprometió a analizar a primera hora de la mañana con los técnicos.

Queda todavía por determinar a quién se le encargará la obra y su ubicación final, aunque todos confían en que no se dilate más en el tiempo.

La apuesta balneoterapéutica en el cambio del XIX al siglo XX

Como han explicado los relatores que participaron en la charla-coloquio sobre Pardo Bazán en O Grove, a caballo entre los siglos XIX y XX el turismo no se concebía como tal y solo las clases pudientes tenían opción de viajar “una vez al año” como recomendaba la propia escritora de Meirás. Pero la salud sí era un aliciente en aquella época en la que empezaban a florecer los balnearios en toda Europa, entre otros el de A Toxa que se encargó al arquitecto Daniel Vázquez Gulías en 1908. Emilia Pardo Bazán, explicó Ceferino de Blas, sufría una enfermedad hepática y los médicos le recomendaron tratamientos con aguas medicinales que primero “tomó” en el balneario francés de Vichy. Pero años después ya prefirió acudir a Mondariz y algunos días a A Toxa, si bien hasta que se construyó el Gran Hotel cuestionaba este manantial al que llegó a definir como “pudridero”. Después hizo la mejor publicidad de él.

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