El intenso y amplio operativo de búsqueda al que se dio continuidad ayer, tratando de encontrar al pescador de Ribadumia desaparecido el domingo en O Grove, Manuel Cores Villanueva, se saldó sin resultado satisfactorio.

Se suspendió en cuanto la visibilidad era mala, anunciándose que se retoma hoy, a primera hora.

La familia, que corrige la información inicial para decir que no ha cumplido aún los 69 años, sino que tiene 68, pide que se mantenga el dispositivo de búsqueda el tiempo que sea necesario, “hasta encontrar el cadáver para poder enterrarlo”.

La familia de Manuel Cores espera que el mar se lo devuelva. Noé Parga

De este modo, y aunque les cueste asimilarlo, dan por hecho que Manuel Cores puede haber perdido la vida mientras pescaba en la zona de O Carreiro, Os Pateiros y O Pombeiro, en San Vicente de O Grove, después de caer al mar, por causas que se desconocen.

Un hombre observa a uno de los helicópteros participantes.

Un hombre observa a uno de los helicópteros participantes. Noé Parga

Puede ser que sufriera una indisposición o incluso una caída fortuita. También pudo haber sido arrastrado por alguna ola.

El alcalde de Ribadumia y algunos familiares. Noé Parga

Sea cual sea el motivo, lo único cierto es que el lugar en el que supuestamente desapareció –donde estaba estacionado su coche y apareció su caña de pescar–, es una zona rocosa de muy difícil acceso en la que cualquier caída puede tener consecuencias trágicas, dada la altura que alcanzan las rocas.

Una de las cañas apareció en la zona. Noé Parga

Además, es un espacio fuertemente golpeado por el viento y el bravo oleaje del océano atlántico, de ahí que las corrientes puedan arrastrar a cualquiera al fondo del mar. Al igual que llevar cualquier cuerpo muy lejos de allí.

La familia de Manuel Cores pide que siga la búsqueda hasta encontrar el cuerpo

De ahí que la búsqueda se extendiera desde O Carreiro hacia el norte y el sur, es decir, hacia la ría de Arousa y Con Negro, Pedras Negras y A Lanzada, como también hasta el entorno de los archipiélagos de Ons y Sálvora.

Por si no fuera suficiente, una caída al agua en esta época del año puede provocar hipotermia a cualquier persona.

Los desconsolados familiares del pescador desaparecido.

Los desconsolados familiares del pescador desaparecido. Noé Parga

Todo ello son hipótesis manejadas por las fuerzas de seguridad, los familiares y amigos de Manuel Cores. También por el alcalde de Ribadumia, David Castro, quien desde el domingo permanece en el escarpado litoral meco y no se separa de ellos.

Sin esperanzas de encontrarlo con vida

“Cada hora que pasa hay menos esperanzas de encontrarlo con vida, de ahí que lo que todos deseamos es que se busque hasta encontrar el cadáver”, espetó el primer edil ayer por la tarde, sabedor de que “solo una caída en estas rocas puede matar a a cualquiera”.

La búsqueda entre las rocas no cesa. Noé Parga

El alcalde transmite tanto el desconsuelo de la familia como la consternación del pueblo de Ribadumia, donde “Manuel Cores era un hombre conocido y querido”.

Confirma, igualmente, que este vecino de la parroquia de Leiro se dedicó durante su vida laboral al sector de la construcción, y que hace unos quince años empezó a practicar la pesca deportiva.

Padre de dos mujeres, y con cuatro nietos, a Cores se le conoce como un hombre “afable y campechano”.

Efectivos de Emergencias O Grove, buscando entre las rocas. Noé Parga

De su búsqueda se ocupan efectivos de Policía Local y del Servicio Municipal de Emergencias de O Grove. Así como la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y Gardacostas de Galicia.

Lo hacen por tierra, con ayuda de prismáticos, por mar, con presencia de varias embarcaciones, y desde el aire, gracias a los helicópteros.