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Faro de Vigo

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La promotora del parque acuático de Meis pide que le condonen parte de la deuda para terminar el proyecto

Toboganes instalados en la colina de Penente, donde está proyectado el parque acuático, en marzo pasado. | // IÑAKI ABELLA

La empresa promotora del parque acuático de Meis ha asegurado a la comunidad de montes de San Vicente de Nogueira que el proyecto sigue vivo, y que de hecho esperan retomar las obras a lo largo de este mes de noviembre. Eso sí, la sociedad sostiene que la pandemia de COVID les ha hecho mucho daño, y ha pedido a la comunidad que les condone parte de la deuda que han contraído.

La comunidad de montes de San Vicente celebró el pasado fin de semana su primera asamblea desde el inicio de la pandemia. Por ello, había mucho de que hablar, pero uno de los asuntos más candentes era el del parque acuático que se está construyendo en una cantera abandonada en la parte alta del lugar de Penente.

Algunos vecinos están muy inquietos por la imagen de abandono y deterioro que presenta el parque. Han desaparecido parte de las vallas que impedían el acceso a la obra; dentro del solar se aprecian señales de que entra gente con quads; hay grandes zanjas provocadas por la escorrentía de las lluvias; la vegetación empieza a crecer sin control y hasta hay una excavadora a la que le robaron el motor. Un panorama poco tranquilizador.

La empresa hará un cierre en condiciones para evitar el acceso ilegal al interior de la obra

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Pero a la asamblea acudió un portavoz de la empresa Crelpabe, un hombre que en su día ya defendió el proyecto al lado de Aurelio González, que fue hasta ahora la cara visible del “acuapark”, pero que parece haberse apartado del ambicioso proyecto.

El nuevo portavoz expuso a los vecinos que la pandemia de COVID les hizo un gran daño económico, al obligar a postergar sus planes de apertura del parque. Pero insistió en que siguen creyendo en la viabilidad del proyecto, y que no lo dejarán morir después de haber invertido todo el dinero que les ha costado la explanación de la finca, el impresionante cierre con bloques de granito y la instalación de los primeros toboganes. De hecho, el empresario planteó que este mismo mes de noviembre quieren reanudar los trabajos, que llevan unos seis meses parados, y con el objetivo de abrir para el verano próximo.

Según José Manuel Ruibal, presidente de la junta rectora de la comunidad de montes, la empresa también se ha comprometido, “a hacer un cierre como es debido”, pues sigue habiendo gente que accede a la obra, lo cual además de ilegal puede resultar peligroso.

Condonar parte de la deuda

Pero Crelpabe no solo pidió paciencia a los comuneros de San Vicente, dueños de los terrenos, sino también dinero. La empresa ya adeuda a la sociedad unos 70.000 euros, correspondientes al aval por no terminar las obras en el plazo previsto en el contrato y por las dos primeras anualidades del arrendamiento. La sociedad inversora ha pedido a los vecinos que les condonen unos 50.000 euros, con lo que les abonarían los restantes 20.000.

En la asamblea se acordó que habrá próximamente una nueva reunión entre la empresa y Crelpabe, en la que los comuneros harán una contraoferta, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que sea bueno para las dos partes.

Ruibal manifestó también que la junta rectora, “siempre estará del lado de los comuneros”. En todo caso, se muestra optimista, y confía en que el parque acuático, “no tiene que originar problema alguno a la comunidad”. A este respecto, sostiene que la empresa ha respondido satisfactoriamente a todos los vecinos que les han llamado por algún problema, y pone como ejemplo la reciente instalación de unos tubos para que unos agricultores pudiesen acceder a sus fincas durante la vendimia.

El presidente también está convencido de que si entra alguien en las obras por un defecto del vallado y sufre un accidente, “los comuneros no tendremos que hacer frente a ningún tipo de responsabilidad”.

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