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Ángel Serto | Corredor de orientación

“A partir de los ocho años los niños empiezan a manejarse con el mapa y la brújula”

Ángel Serto, durante una carrera de orientación. | // CEDIDA

Ángel Álvarez Serto nació en 1976 en Buenos Aires, hijo de un meañés y una vilanovesa emigrados en Argentina. Hizo deporte desde niño, y conoció la orientación en el Ejército. Las competiciones en la naturaleza, solo en grandes espacios abiertos con la única compañía de un mapa y una brújula, le fascinaron y hoy no entiende su vida sin este deporte. Ha sido corredor de élite y actualmente ocupa la vicepresidencia de la Federación Galega de Orientación. Uno de sus objetivos es que este deporte sea cada vez más conocido y practicado.

–Lo primero que hay que dejar claro es que la orientación es un deporte en sí mismo, no una modalidad del montañismo o las carreras de “trail running”.

–Sí, la orientación es un deporte con más de cien años de historia, con sus propias federaciones y reglamentos. En los países del norte y el centro de Europa tiene mucha tradición y en algunos incluso es una parte importante del currículo escolar. En España no tiene tanta tradición, pero lleva varios años creciendo. El COVID nos ha ayudado mucho, porque lo primero que se pudo hacer al salir del confinamiento fue salir al monte.

–¿En qué consisten las pruebas de orientación?

–La base consiste en realizar un recorrido en el menor tiempo posible pasando por una serie de puntos de control, y con la única ayuda de un mapa y una brújula. A partir de ahí, las carreras cuentan con distintas disciplinas: las hay a pie, en bicicleta, a caballo, para personas con movilidad reducida, hasta existen pruebas de orientación submarina y competiciones de varios días en lo que también puede haber tramos de navegación en kayak, tiro con arco o escalada.

"El monte Siradella, la ladera del Castrove que da a Meaño o Meis, la isla de A Toxa o la ladera del Xiabre que cae hacia Vilagarcía y Caldas son zonas muy bonitas para hacer orientación"

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–Hace un par de semanas, la Diputación organizó una jornada en Cambados para dar a conocer este deporte entre el gran público. ¿En qué otros lugares de O Salnés podrían celebrarse pruebas de estas características?

–El problema de O Salnés es la propiedad del terreno, que hay mucha parcela privada. De todos modos, en la comarca hay zonas muy bonitas, como el monte Siradella, la ladera del Castrove que da a Meaño o Meis, la isla de A Toxa o la ladera del Xiabre que cae hacia Vilagarcía y Caldas. Ahí hemos hecho un mapa grande para bicicleta. También nos gustaría hacer un mapa de A Illa, y disponer de más mapas urbanos, ya que eso nos permitiría llegar a más gente. Ya tenemos uno del núcleo de O Grove, pero nos gustaría hacer más.

–¿Se sienten apoyados por las administraciones públicas?

–La Diputación de Pontevedra y algunos ayuntamientos están muy interesados en orientación. Organizan carreras y financian la elaboración de mapas. Ven que es una actividad respetuosa con la naturaleza, segura porque es fácil mantener las distancias de seguridad, y que se pueden practicar en familia.

–¿A partir de qué edad pueden disfrutar los niños de la orientación?

–Nosotros agradecemos que nos traigan a los niños a cualquier edad, y a partir de los tres o cuatro años es una actividad muy divertida para ellos. Pero es cierto que hay que ponerles pruebas muy sencillas, porque a esa edad no van a ser capaces de abstraer el contenido de un mapa al entorno físico. Pero a partir de los ocho o nueve años ya empiezan a manejarse con el mapa y la brújula y pueden disfrutarlo más.

"La orientación es una actividad respetuosa con la naturaleza, segura porque es fácil mantener las distancias de seguridad, y que se pueden practicar en familia"

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–Este deporte requiere de una cierta pericia técnica. Un aficionado no puede echarse al monte sin más. ¿Cómo se puede adquirir la formación necesaria?

–La formación básica es sencilla. Lo habitual, como en cualquier otro deporte, es acercarse a un club que programe entrenamientos o que tenga escuela, y ahí se pueden aprender las técnicas básicas. A partir de ahí, a medida que se va cogiendo nivel se puede evolucionar hacia categorías más exigentes, tanto desde el punto de vista técnico como físico.

–¿A qué clubes puede acudir una persona de O Salnés que desee probar en esta disciplina?

–Por desgracia, en O Salnés aún no hay ningún club. El más próximo a Meaño, que es donde yo vivo, es el Aromon Pontevedra, al que pertenezco yo. Es un club muy activo, que programa entrenamientos y da formación. En Cuntis está el Xesteiras, pero es un club con más actividades deportivas, no es solo de orientación.

–Debe ser relativamente fácil perderse, y compiten en grandes espacios naturales poco poblados. ¿Usted se ha visto en un aprieto serio en alguna ocasión?

–Aquí en España nunca me he visto en una situación así, pero compitiendo en los países nórdicos sí me he encontrado en terrenos muy técnicos y complejos en los que me costó más orientarme. El tipo de bosque de Finlandia o Estonia no tiene nada que ver con los que de aquí. Aún así, nunca he pasado por situaciones de riesgo.

"Conozco lugares de Galicia y de España muy apartados, pero preciosos, que no hubiese conocido de no ser por la orientación"

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–Ha viajado mucho.

–La orientación para mí es una forma de vida y en cuanto empiezas a hacerla, si te gusta, te llama a viajar. Yo conozco lugares de Galicia y de España muy apartados, pero preciosos, que no hubiese conocido de no ser por la orientación.

–Ya han dado los primeros pasos para hacerse más visibles en O Salnés. ¿Hay alguna cita próximamente en la comarca?

–Aromon va a organizar el 27 de noviembre dos pruebas de orientación en Siradella (O Grove). Una por la mañana, de carrera a pie, y otra por la tarde, para personas con movilidad reducida, pero abierta al público general.

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