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Un narco gallego se suicida días después de ser condenado

Acceso a la playa de A Secada, en A Illa

El Tribunal Supremo confirmó a finales de septiembre la condena de nueve años de prisión impuesta a cinco arousanos por un alijo frustrado de media tonelada de cocaína. Entre estos se encontraba Juan Ramón Allo Dios, un vecino de A Illa que se quitó la vida entre la noche del domingo y primera hora de la mañana del lunes en un puesto de observación de aves de Area da Secada.

Juan Ramón Allo Dios, de 63 años, fue condenado a una pena de prisión de nueve años y a dos multas que sumaban 35 millones de euros por su participación en una operación frustrada de tráfico de cocaína.

En 2010, un grupo arousano intentó introducir un alijo de estupefacientes a través de dos contenedores de pescado congelado procedentes de Sudamérica, pero la mercancía fue descubierta por la Guardia Civil en el puerto de Marín. Allo Dios era uno de los administradores de la empresa Congelados Orlando, firma que se encargó de contratar el envío de pescado congelado para dar apariencia de legalidad a la operación.

Los magistrados de Lugo que juzgaron a la organización consideraron probado que Juan Ramón Allo era perfectamente sabedor de que entre el pescado había una partida de cocaína, y entre las pruebas esgrimidas en su fallo apuntaron a las intervenciones telefónicas, en las cuales el arousano preguntaba con insistencia por la situación del envío.

En esta operación también fue condenado un sobrino del ahora fallecido, Bruno Santiago Allo. La sentencia del Supremo confirmando las condenas -y obligando por tanto a ingresar en la cárcel a los procesados- era de finales de septiembre, aunque se dio a conocer la semana pasada. El cuerpo sin vida de Juan Ramón Allo fue localizado a primera hora del lunes cerca del campo de fútbol de A Bouza. El funeral fue a media tarde de ayer en la iglesia parroquial de San Julián de A Illa.

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