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Faro de Vigo

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La subida de las tasas a las industrias del litoral preocupa a Mexillón de Galicia

El cultivo de mejillón en la Ría de Arousa. Noé Parga

La preocupación ante la subida de las tasas por la ocupación del dominio marítimo-terrestre se hace palpable entre los empresarios gallegos de Mexillón de Galicia. Denuncian que, debido a un aumento en los impuestos que deben pagar a Costas por las tuberías de captación de agua y por otras instalaciones que están colocadas dentro del dominio público, sus ingresos se han reducido considerablemente, al tener que afrontar muchos más gastos.

Las quejas por esta situación se escuchan con fuerza en el Consello Regulador de la Denominación de Orixe Protexida Mexillón de Galicia, que se opone férreamente a esta realidad y la critica. Sienten que el Ministerio de Transición Ecolóxica no los tiene en cuenta como una industria con la relevancia social que ellos consideran tener.

Por ello apelan al diálogo entre las administraciones públicas, los partidos políticos y las empresas del sector. La patronal del mejillón no se quiere quedar atrás ante medidas que considera muy ofensivas para sus negocios y para toda una comarca como la arousana.

Con la ley en la mano

El problema se crea cuando las empresas que se encargan de la depuración y mantenimiento de las instalaciones marítimo-terrestes, como las tuberías de captación de agua, tienen que empezar a pagar esas tasas al no quedar exentas de ellas como sus compañeras de sector, a pesar de considerarse “imprescindibles” dentro del mismo.

Esto supone para esta industria unos gastos que hasta el momento nunca tuvieron, llegando a “multiplicarse por diez” recientemente. No en todos los casos es así, pero para muchos empresarios sus tasas se han multiplicado por cinco, o por siete.

La situación es la que es debido a que la Ley de Pesca de Galicia, en un primer momento, dejaba fuera de la protección con las tasas a estas empresas de depuración, no como las productoras directas. El Parlamento de Galicia dio marcha atrás, pero Costas toma el primer texto redactado y, por el momento, no cambia de actitud.

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