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La falta de expectativas aboca a muchos cosecheros de Barrantes a arrancar las viñas

Dos mujeres, abuela y nieta, brindan con tinto de Barrantes en O Tío Benito. |   // NOÉ PARGA

Dos mujeres, abuela y nieta, brindan con tinto de Barrantes en O Tío Benito. | // NOÉ PARGA

El Ayuntamiento de Ribadumia y la Consellería do Medio Rural iniciaron los trámites para lograr la regularización de la variedad vitícola híbrida “folla redonda”, que a su vez permitiría comercializar el vino tinto de Barrantes sin temor a recibir una multa. Pero ya se sabía que el camino iba a ser largo y fatigoso; tanto que muchos cosecheros se han cansado de esperar, y han optado por arrancar sus viñas de “folla redonda”.

En la mayoría de los casos han optado por plantar albariño en su lugar, al tratarse de una variedad con más perspectivas de futuro. “Yo siempre he tenido más fe en el vino tinto que en el albariño, pero la verdad es que el año pasado arrancamos algo de tinto y plantamos albariño, pensando en los hijos”, afirma un histórico productor de caldos tipo Barrantes, José Barros, que forma parte del panel de cata de la Festa do Viño Tinto do Salnés, que se celebra este fin de semana en Barrantes (Ribadumia).

Pasacalles el grupo Mil9, ayer por las calles de Barrantes. | / Noé Parga

Y no fue él solo. Otro cosechero veterano, Ramón Pintos, sostiene que, “yo soy optimista”. “Creo que el vino tinto siempre se va a vender, que no se va a terminar. Yo de hecho aún compré hace poco un viñedo. Pero sí es cierto que la gente está con la cabeza en el albariño, y que muchos están arrancando el tinto”.

Este fin de semana se celebra la fiesta de Barrantes, y hay conciertos y exposiciones, además de la posibilidad de probar el famoso vino tinto en sus bares

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Andrés Otero, que tiene un furancho en Sisán (aunque ahora mismo está cerrado), coincide con esa impresión. “Yo tengo la esperanza de que el tinto de Barrantes se acabe regularizando, como se hizo con el ‘tinta femia’ de O Morrazo, pero se ve que es un asunto que va para largo, y mucha gente se ha cansado y está arrancando el “folla redonda” para poner albariño”.

Híbrido del siglo XIX

La “folla redonda” es una variedad híbrida que empezó a plantarse en O Salnés a finales del siglo XIX, cuando una epidemia de filoxera arrasó buena parte de las plantaciones de variedades autóctonas. El vino tinto que daba ese tipo de uva se hizo muy popular, y desde mediados del siglo XX está indisolublemente unido al nombre de Barrantes, por la fiesta que esta parroquia de Ribadumia le brinda todos los primeros fines de semana de junio. Ahora está en marcha el proceso de regularización, y el alcalde, David Castro, insta a la Xunta a agilizar lo máximo posible los trámites. “Es un asunto que nos preocupa mucho en Ribadumia puesto que es un vino muy ligado a nosotros y que producen muchas familias del municipio”.

Pero los trámites son lentos, y de hecho el tinto Barrantes podría no ser del todo legal hasta 2025. Eso y la falta de interés de las generaciones más jóvenes por esta variedad y este caldo están minando la paciencia de muchos productores. Por si eso fuese poco, llegó la pandemia. Irene Lojo, del O Tío Benito, uno de los restaurantes de O Salnés más conocidos por sus vinos tintos, sostiene que, “durante el último año hemos pasado mucho tiempo cerrados, y por esa razón tuvimos que dejar de comprarle vino a casas con las que trabajábamos desde hace mucho tiempo. Algunos de esos proveedores optaron por cortar las cepas”.

Este fin de semana deberían imponerse la alegría y la ilusión en Barrantes. Pero la sensación entre los cosecheros es agridulce. Aunque todos los consultados ayer por FARO coinciden en que han vendido ya casi todo su vino, pese a la pandemia, no ven un horizonte demasiado claro. Y eso que es un vino que conserva su público. “Los jóvenes tiran más por el albariño -afirma Irene Lojo- pero la gente de 50 años para arriba le sigue siendo fiel”.

Una de las exposiciones está protagonizada por Floreano, el personaje de las tiras cómicas de Gogue, colaborador de FARO | // NOÉ PARGA

La botella cuesta entre 5 y 7 euros

La Festa do Viño Tinto do Salnés cumple este año su edición número 48 (en 2020 no se hizo por el COVID), y hoy tendrán lugar algunos de los actos centrales. La cata final es a las 12.30 horas, en la Carballeira de Barrantes, y se encargarán de animarla los humoristas Manuel Liste y Pedro da Devesa.

Ya por la tarde, D’Vacas actúa en el mismo escenario a las 20.00 horas. El acceso está limitado a quienes solicitaron sus entradas antes del miércoles. Los actos festivos arrancaron ayer con los pasacalles de tres grupos, la inauguración de las exposiciones “Ribadumia na memoria” y “22 tintos con Floreano”, y la primera Mostra Cantos de Furancho.

Este año no hay casetas de venta de vino, pero puede tomarse en los locales hosteleros. La botella cuesta entre 5 y 7 euros, dependiendo del establecimiento, y el precio de la taza oscila entre los 1,50 y los 2 euros.

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