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La presión en Urgencias de O Salnés recupera el ritmo previo al estado de alarma por Covid

La preocupación se centra en la falta de personal de los PAC - El Hospital de Vilagarcía se encuentra a pleno rendimiento y no ha cerrado la tercera planta - El número de desplazados es muy inferior al de años anteriores

Zona de espera de la ambulancia medicalizada en el Hospital Comarcal de O Salnés.

Zona de espera de la ambulancia medicalizada en el Hospital Comarcal de O Salnés. // Iñaki Abella

El Hospital do Salnés se blindó este verano y ofrece el 100% de sus servicios a los usuarios. La pandemia de la covid-19 ha hecho reaccionar a las autoridades sanitarias de la Xunta que en esta ocasión han dejado operativas las tres plantas, dotaron de material y equipamiento todas las especialidades e incluso ha diseñado un plan de vacaciones para la plantilla que cumple con todos las pretensiones de los trabajadores al contar con las suplencias de los contratados para asistir a las personas contagiadas por el Sars-Cov2.

Es la primera vez desde que se inauguró el Hospital en que la Gerencia del Área Sanitaria Pontevedra-O Salnés opta por dejar operativa la tercera planta porque se habilitó para el aislamiento de los pacientes que presentaran síntomas de sufrir el virus.

Y ello a satisfacción de todos los usuarios que otros años eran mareados con cambios de habitaciones tan pronto llegaba el 1 de julio y los profesionales iniciaban su período de vacaciones de verano, lo que provocó más de una queja.

Cabe recordar que el cierre causaba trastornos graves a los pacientes que perdían la poca intimidad que permite un centro asistencial cuando pasaban de tener un dormitorio individual a compartirlo con otros enfermos convalecientes y en ocasiones con paliativos, generando descontento e indignación a familiares y profesionales.

Mantener, por tanto, la tercera planta supone un importante alivio en el día a día de un centro que empieza a recobrar la normalidad asistencial, un parámetro que se observa ya en el pabellón de Urgencias que vuelve a atender a un centenar de pacientes diarios.

"Estamos a un nivel muy similar al de antes de la aparición del coronavirus", explica Ramón Barreiro, médico de este servicio que subraya que "vuelven a ser unos cien cada día, que era lo habitual, aunque todos recordamos los picos de 160 enfermos en una sola jornada".

Barreiro que es también miembro de la junta de personal de O Salnés pone ahora el énfasis en que la principal preocupación a nivel sanitario está en los centros de atención primaria. "El Sergas se excusa en la falta de médicos, pero creo que en esta ocasión es un argumento que se ajusta bastante a la realidad", confiesa como representante de los trabajadores.

Barreiro lamenta, con todo, la situación de los Puntos de Atención Continuada debido al déficit de personal existente "por lo que las demoras en consultas son de diez días o más", un problema que es visible en todos los de la comarca.

Cabe subrayar que la situación es mucho más grave en algunos centros de la comarca como el de Paradela que permanece cerrado desde el inicio de la alarma, por lo que se han convocado manifestaciones en la localidad para exigir la reapertura, aunque sin éxito.

Si está cubierto, explican fuentes de estos centros de salud, todo lo relativo a equipamiento de protección necesario para atender a pacientes que puedan resultar sospechosos de sufrir el virus. "Salvo algún problema de logística y distribución hay material suficiente para todos, tanto guantes como mascarillas o equipos integrales EPI", reconocen los profesionales consultados.

La falta de medios de protección personal fue la principal queja transmitida en aquellos primeros días en que el SARS-cov2 se comportaba de forma especialmente agresiva por una desorbitada propagación entre personas.

La situación en O Salnés ya no es, ni de lejos, parecida a aquellas primeras semanas de marzo, salvo que se registre un rebrote inesperado.

El médico del Hospital Ramón Barreiro insiste a la población en la necesidad de seguir los consejos de las autoridades sanitarias. "Es muy importante guardar la distancia, usar al máximo la mascarilla y ser prudente y cuidadoso a la hora de aplicar medidas higiénicas como lavarse varias veces las manos". "Son medidas muy simples pero útiles para minimizar el riesgo de propagación del virus", expone con el aplomo de sus conocimientos.

Cierto que Barreiro reconoce cierta preocupación por lo que puede pasar a corto plazo. A preguntas sobre el inmediato inicio del curso escolar, el facultativo arousano entiende que las medidas exigidas en los colegios son muy laxas.

"La vuelta al cole me preocupa en tanto que Educación mantiene el excesivo número de alumnos por aula como por la escasa separación que debe haber entre las mesas", razona el médico.

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