Es imposible mantener la distancia de seguridad cuando se lucha con el embravecido Atlántico en las rocas de la costa gallega, o cuando hay que saltar a una lancha de apenas seis metros de eslora para ponerse a salvo. Pero los bateeiros también intentan de adaptarse a las restricciones derivadas del estado de alarma causado por la pandemia del Covid-19.

Lo hacen no solo en el cultivo de molusco en batea, sino también durante la campaña de extracción de la mejilla en las rocas del litoral.

Es una actividad ahora en un claro momento de apogeo que obliga a los mejilloneros a desplazarse por toda la fachada atlántica, prácticamente desde Baiona hasta Fisterra, buscando las rocas idóneas, que suelen ser las más golpeadas por el mar, ya que es en ellas, compartiendo espacio con el percebe, donde crece la cría.

Largos desplazamientos por carretera

Buena parte de los desplazamientos se hacen por carretera, con lanchas subidas a los remolques de sus vehículos para ser desplazadas hasta llegar al lugar elegido para recolectar la semilla.

Una vez allí la embarcación es botada al mar y los bateeiros saltan a las rocas para jugarse la vida recogiendo la cría, salvo que puedan llegar a ellas desde tierra firme y ya no necesiten las planeadoras.

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Al existir ese trayecto por carretera es necesario que respeten las normas dictadas en cuanto a ocupación máxima de los vehículos, distancia entre personas y demás.

Como lo es que lleven encima toda la documentación necesaria para acreditar la actividad que están realizando en caso de verse sorprendidos en algún control de carretera.

Consello Regulador Mexillón de Galicia

Para despejar dudas, y tras contactar con la Delegación del Gobierno, el Consello Regulador do Mexillón de Galicia emitió hace días una circular en la que detalla algunas normas básicas de movilidad para cuantos participan en la extracción de semilla.

Son recomendaciones para los socios del propio Consello Regulador, pero de aplicación a todos los demás, que básicamente tratan de proteger la actividad recolectora porque es una actividad permitida por el Real Decreto que regula las medidas a aplicar en el estado de alarma declarado por el Gobierno. Y es que resulta "estrictamente necesaria para mantener la cadena de producción y suministro alimentario", resalta Francisco Alcalde, el presidente del Consello.

Un importante riesgo físico

En su comunicación al sector también hace constar que la actividad de captura de cría entraña un importante riesgo físico para los bateeiros que la realizan, sobre todo "por las posibilidades de caída en las rocas (o al mar) de ahí que se recomiende realizar esta tarea en grupo", precisamente "para prevenir accidentes".

Además, hay que tener en cuenta, y así lo asume el Gobierno, que el lugar de captura de la mejilla se extiende por la vertiente atlántica de Galicia, lo cual aumenta el riesgo, teniendo en cuenta el estado del mar, siempre más duro que dentro de las rías.

Y como se explicaba anteriormnte la necesidad de trabajar en esas zonas atlánticas, algunas fuertemente azotadas por el océano, también hace preciso realizar largos desplazamientos en vehículos por tierra, de ahí que se justifiquen los viajes de los bateeiros que participan en esta campaña extractiva.

Normas para evitar contagios

Aunque eso sí, en el momento de realizar ese desplazamiento "deben respetarse las recomendaciones y obligaciones dictadas por las autoridades sanitarias", recalca Francisco Alcalde antes de pedir al sector que extreme las pautas de conducta "para evitar contagios".

Esto significa que en cada vehículo solo pueden viajar, "como máximo y como excepción", el conductor y un acompañante, que de ningún modo debe viajar en el asiento del copiloto, sino situarse en el situado diagonalmente en la parte trasera "para mantener la mayor distancia entre personas".

Lógicamente, a esto se suma la necesidad de "hacer uso de máscaras, guantes y productos desinfectantes", sobre todo para limpiar a conciencia las manos antes y después del recorrido.

En el Consello Regulador abundan, igualmente, en la necesidad de limpiar y desinfectar las superficies y objetos de contacto frecuente, como las manillas de las puertas, cinturón de seguridad y similares.

Las descargas continúan

Se trata de unas recomendaciones a tener presentes, sobre todo teniendo en cuenta que aún pueden quedar por delante un par de meses de campaña de recolección de cría.

Buena parte del sector se centra ahora en ella, teniendo en cuenta que la disminución de los canales de comercialización provocada por el coronavirus también limita la actividad extractiva, y el hecho de que el actual no sea el mejor momento del año para el molusco, en lo que a rendimiento se refiere.

En cualquier caso, los mercados aún siguen tirando del preciado "oro negro" de batea y las descargas continúan en diferentes muelles gallegos, aprovechando así la actual ausencia generalizada de biotoxinas en la comunidad.

Esta misma mañana, según indicaban desde el puerto de Cambados, salieron camiones cargados de mejillón con destino Italia, al igual que siguen partiendo a diario hacia supermercados de Galicia y otros puntos de España.