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Faro de Vigo

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Instalan bandas reductoras de velocidad en el puente de Catoira, pendiente de una mejora integral

El viaducto interprovincial presenta un deficiente estado -El peligro del trazado parece justificar el control de las velocidades

Las obras causan trastornos en la circulación rodada. // Noé Parga

Las Diputaciones de A Coruña y Pontevedra, como titulares del puente interprovincial que une los Concellos de Catoira con Rianxo sobre el río Ulla, mantiene la estructura en un estado deficiente desde hace años, a pesar de las profundas reformas introducidas en su momento.

El peligro es tan evidente que las señales de advertencia por obras colocadas en su momento quedaron ancladas en la zona de forma definitiva una vez terminados los trabajos, tratando de reducir la velocidad de los vehículos que utilizan este transitado vial.

Pero parece no ser suficiente, de ahí que el ente provincial de Pontevedra ordenara la instalación de bandas reductoras de velocidad. Los trabajos comenzaron ayer y provocaron importantes inconvenientes en la circulación rodada en este trazado de poco más de un kilómetro que une las provincias pontevedresa y coruñesa a la altura de las Torres do Oeste.

Ni que decir tiene que esas bandas reductoras de velocidad no parecen compensar los demás problemas detectados, especialmente evidentes en las juntas de dilatación; algunas pendientes de ser renovadas y otras "parcheadas" de tal forma que se han convertido en un peligroso badén responsable de varios accidentes.

Las deficiencias en el alumbrado público, la formación de bolsas de agua cada vez que llueve y el deterioro de las vallas de protección lateral son otros problemas registrados en este viaducto del que tratan de deshacerse desde hace tiempo las Diputaciones, de ahí que en repetidas ocasiones reclamaran a la Xunta que se hiciera cargo de su titularidad.

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