El centollo completó ayer cinco buenos días de actividad en Galicia, y muy particularmente en la ría de Arousa, con el puerto y la lonja de O Grove nuevamente como grandes referencias para la flota de enmalle.

El comportamiento del crustáceo ha sido bueno, y parece que tanto para los pescadores como para los consumidores, ya que los precios se han movido en horquillas rentables para los primeros y asumibles para los segundos.

El "reino" meco

Es sintomático el caso de O Grove, que además de "paraíso del marisco" es el auténtico "reino del centollo", ya que en esos cinco primeros días de temporada se acercó a las veinte toneladas de mercancía.

El precio máximo, como se había explicado, empezó en 24,5 euros por kilo y bajó tanto el miércoles como el jueves hasta los doce euros, para repuntar ligeramente ayer y situarse en catorce euros por kilo, para satisfacción de quienes dependen para subsistir de este crustáceo que es ya el protagonista indiscutible no solo en las mesas de los grovenses y sus restaurantes, sino en las conversaciones de taberna y en las redes sociales.

De la subasta realizada ayer en la lonja grovense puede decirse que de las dos primeras toneladas comercializadas se vendieron 45 kilos a 14 euros, 734 a 12, 233 kilos a once, 255 a diez, 83 a 9,50 euros y 627 kilos a nueve euros.

En cuanto a Cambados, el máximo se situó en 14,10 euros, que es a como se vendieron los 53 primeros kilos de mercancía.