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Faro de Vigo

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Boniato, dulzor con raíz

Es un producto versátil que permite elaborar numerosos platos, incluidos postres. Lleno de color y de dulzura, este tubérculo aporta energía saludable

Boniato cocido. // Dtarazona -wikipedia

Si la patata es la reina de la cocina, el boniato también puede ser protagonista en la mesa. Es un tubérculo fácil de incluir en la dieta que admite múltiples elaboraciones. Esta planta de origen sudamericano se cultiva en numerosas partes del mundo debido a su raíz comestible. Contiene almidón, vitaminas -la A, E, la C, ácido fólico- y minerales, de los que destaca el potasio. Cocido, frito, asado o en postres, su versatilidad le permite estar presente en infinidad de recetas.

El boniato se debe consumir siempre cocinado, ya que crudo no se digiere bien. Se puede preparar en cremas, sopas, en la sartén, al horno, en mermeladas, compotas, en puré, formando parte de tartas, pasteles y bizcochos? las opciones son tantas como la creatividad en los fogones para disfrutar de su toque dulce. Al ser primo hermano de las patatas admite casi todas las preparaciones que se hacen con ellas, y aún más por su dulzor.

Este tubérculo de color anaranjado por dentro formaba parte de la dieta básica de la población indígena antes de la llegada de los españoles a América, que fueron los que introdujeron la planta en Filipinas y las Molucas y después la trajeron a Europa. Los comerciantes portugueses extendieron las batatas por todo Oriente, donde hoy día se consumen con asiduidad. En castellano recibe distintos nombres: batata, papa dulce, camote o boniato. Es una planta herbácea, perenne y trepadora. Suele multiplicarse por esqueje y se podan para favorecer la proliferación de raíces y, con ellas, de los tubérculos que constituyen la parte nutritiva.

Cocido es suave y combina bien con las carnes o, si se prefiere un toque marino, admite elaboraciones como una brocheta de sepia con boniatos a la plancha. Fritos sustituyen a las patatas, se hacen de la misma manera y aportan a cualquier plato una interesante combinación de sabores. Compotas, confituras o buñuelos son otras posibilidades. La nueva cocina los presenta en forma de chips, cortándolos en rodajas finas y friéndolos.

Es más dulce que la zanahoria y más cremoso que la patata. Y se conserva igual que este tubérculo, hasta semanas en un lugar fresco, bien ventilado y apartado de la luz del sol. Su color amarillo naranja revela su contenido en betacarotenos, potentes aliados contra los radicales libres. Además el boniato es bajo en grasa, posee gran cantidad de fibra y es saciante, por lo que es indicado cuando hay que controlar la dieta.

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