La llegada del invierno hace que la condensación se convierta en un problema prácticamente inevitable en nuestro hogar. La humedad convive con nosotros durante las épocas más frías del año provocando manchas en las paredes y un hogar más frío.

Existen varios trucos que te ayudarán a hacer de tu hogar un espacio más cálido en el que además, la ropa se secará rápidamente. Así es como podrás evitar la condensación en las ventanas:

El primer truco es rellenar calcetines viejos con los gránulos aglomerantes de la arena para gatos, porque absorbe la humedad, incluso mejor si es a base de sílice. Colóquelo cerca de las ventanas y en los alféizares y ya no encontrará gotas en el cristal. Para solucionar el fenómeno con el segundo remedio, tendremos que recuperar una pequeña bolsa de yute o lino y llenarla de gel de sílice. Se trata de un desecante que generalmente encontramos en el interior de bolsas, u otros productos, para protegerlos de la humedad.

Te puede interesar:

Este último truco también se utiliza a menudo para secar la ropa rápidamente y prácticamente sin coste, ya que tenemos que utilizar sal gorda. Un producto que puedes encontrar en Mercadona y es versátil y que a menudo tenemos en nuestra despensa por varias razones, para limpiar la casa, la colada y para hacer un baño de pies caliente. Recuperamos un tarro de cristal reciclado, lo llenamos de sal gema y lo colocamos en el alféizar de las ventanas.