Suscríbete

Caso Abierto - Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Dos niñas de Castellón: "El abuelo se frotaba con nosotras y nos daba besos"

La Fiscalía pide 12 años para un vecino de Onda por presuntos abusos y el acusado lo niega todo

Dos niñas de Castellón: "El abuelo se frotaba con nosotras y nos daba besos".

Dos menores de edad relataron ayer el calvario vivido durante su infancia debido a los presuntos abusos sexuales que su abuelo materno, vecino de Onda, cometía contra ellas. La Fiscalía pide una pena de 12 años de prisión para el hombre, que ayer negó rotundamente los tocamientos que se le atribuyen.

Las dos niñas declararon por videoconferencia para evitar cualquier confrontación visual con el procesado o coincidir, incluso, en sala. "Se restregaba con nosotras y a mí me llegó a tocar el pecho y las nalgas. Nos pedía que le diéramos besos en los labios y se metía con nosotras en la ducha", explicó una de las menores, que tenía menos de diez años cuando sucedieron los presuntos abusos, en 2014.

La otra víctima se mostró muy afectada durante su declaración y no pudo reprimir el llanto. "Yo no sabía muy bien qué es lo que pasaba, pero algo me decía que no estaba bien. Fue algo que oculté y arrastré durante mucho tiempo", señaló a preguntas de la fiscal.

Testimonio de las víctimas

Esta última joven recordó un episodio sexual mientras veían una película. "Mi abuelo se puso encima de mí y empezó a frotarse. Me dijo que le molestaba mi pantalón y me lo quitó. Yo lloraba y no sabía qué hacer", recordó.

La afectada explicó que no sabía de qué manera comunicar lo que le estaba sucediendo a su familia. "Él me decía que no se lo contara a nadie. A pesar de todo era mi abuelo y yo le tenía cariño", reconoció la testigo protegida.

La misma víctima dijo que en una ocasión el procesado les dio a beber algo que dijo era un refresco, pero que olía a alcohol. "Ese día quiso llevarme a la cama, pero mi prima y yo le dijimos que nosotras íbamos a dormir juntas. No éramos conscientes de lo que pasaba, pero no queríamos dormir con él", admitió, muy alterada.

Las madres de las menores e hijas del procesado también fueron llamadas a declarar como testigos. Una de ellas se acogió a su derecho a no declarar contra un familiar directo y, muy afectada por la situación, dijo que no podía hacerlo. Su hermana sí quiso contar lo sucedido: "Mi hija cambió su comportamiento en apenas dos años. Contó que dormían en la misma cama que el abuelo y que se había rozado con ellas", dijo.

La progenitora explicó que la niña "tenía temor de contar cosas" y acusó a su padre de haber mantenido en el pasado una supuesta relación "con una menor a la que le sacaba más de 30 años".

El acusado lo niega

Por su parte, el acusado lo negó todo y dijo que las menores dejaron de ir a su casa porque "se portaban mal" y hacían cosas "de cochinas". "Como se aburrían, se metían conmigo", dijo el hombre, que no dejó de negar con la cabeza desde el banquillo.

Compartir el artículo

stats