Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Juicio

Los policías, sobre el crimen del bebé de Asturias: "Nunca vimos un ensañamiento así"

"No había dudas de que era la autora", dice el jefe de la investigación, que describe a Silvia Acebal como ""fría, callada y carente de emociones"

Silvia Acebal, esposada; su abogado defensor, Javier Ménendez Barbón.

Silvia Acebal, esposada; su abogado defensor, Javier Ménendez Barbón.

"Nunca vimos nada igual”. Esta fue la frase más repetida por los agentes de la Policía Nacional, algunos con más de tres décadas de servicio, que declararon ayer en la segunda sesión del juicio contra Silvia Acebal Martínez, la gijonesa que el lunes se declaró culpable de asesinar a su bebé nada más dar a luz en su piso de Gijón en agosto de 2019. “Fue una imagen muy dura”, recordaba uno de los primeros policías que llegó aquella madrugada al contenedor de la calle Genaro Suárez Prendes donde la mujer arrojó el cuerpo del niño. También coincidieron en que todas las pesquisas apuntaban hacia la acusada.

La vista de ayer estuvo protagonizada por nueve miembros de la Policía Nacional, desde agentes de la Científica hasta Seguridad Ciudadana pasando por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev). El jefe de este último grupo, que lideraron la exhaustiva investigación que permitió identificar a Silvia Acebal en 53 días, desarrolló todas las actuaciones que habían llevado a cabo desde que apareció el cadáver del niño, incluida la revisión de toneladas de bolsas de basura para encontrar coincidencias gracias al número de serie que tenían. De hecho, explicó al jurado popular que una de las huellas que había en la bolsa de basura que apareció dentro de la mochila coincidía con otra encontrada días más tarde. Y que en ambos casos eran de Silvia Acebal. “No tengo ninguna duda de que fue la autora”, reconoció a preguntas del fiscal y la acusación particular.

El jefe de la Udev, además, aseguró que, tras detener a Silvia Acebal y a su expareja, Daniel B. S. (exonerado), fue el único que estuvo en contacto con ella hasta que fue trasladada a dependencias judiciales. “Es una persona muy fría, callada y carente de emociones”, describió el agente, que además, como desveló La Nueva España, diario del mimso grupo que este periódico, recordó el momento en el que Silvia Acebal confesó el crimen de forma espontánea. “Exculpó a su pareja, reconoció los hechos y se vino abajo al ver la fotografía del bebé muerto. Dijo que había utilizado un cuchillo de cocina”, enfatizó. Lo que también dejó claro el agente es que Daniel B. S. no tuvo participación en el asesinato: “Al principio pensamos que podía estar implicado porque mostraba la misma frialdad, pero era por el shock de la situación, pero la investigación posterior reveló que no”.

Durante su declaración, y con Silvia Acebal nuevamente impertérrita a lo que sucedía en la sala, también indicó las búsquedas que la acusada había realizado en su móvil y tablet. Vídeos relacionados con el parto y la gestación, entre otras cuestiones. “Cuando apareció el bebé, las búsquedas eran de noticias relacionadas con la investigación policial”, recordó. “He visto muchos asesinatos, muchos niños, pero con este ensañamiento nunca”, reconoció el agente sobre las 53 puñaladas que recibió el bebé.

El agente también describió la entrada y registro del piso de Nuevo Roces, donde se llevaron todos los cuchillos de la casa (ninguno coincidía con las heridas del bebé) y que hallaron rastros de sangre, como una gran mancha en el colchón, al que habían dado la vuelta. Además, arrojó luz sobre la elaboración de un listado de gestantes en Gijón, estudio de antenas de telefonía, o vigilancias en el barrio hasta estrechar el cerco. Que ella y su pareja se fuesen de vacaciones ralentizó la operación.

Para hoy, tercera sesión, está prevista la declaración del padre del niño, Daniel B. S., y de su familia, después de que la fiscal optase porque compareciesen. En cambio, quienes sí se librarán de testificar serán los padres y hermanas de Silvia Acebal, tal y como ella pretendía al declararse culpable del crimen.

Compartir el artículo

stats