El secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, presidió ayer la entrega de los premios de la última edición del concurso Novos Poliedros e Inventa en galego, convocados con motivo del Mes da Ciencia en galego por Igaciencia –Institución Galego da Ciencia– con la colaboración de la Xunta. Mientras que en la categoría de “Inventa en galego” el premio fue para el IES Plurilingüe Eusebio da Guarda (A Coruña), en la categoría de “Novos Poliedros” el IES Carlos Casares vigués fue uno de los galardonados, junto al IES Ramón Menéndez Pidal, de A Coruña; el IES de Meaño y el CPI Plurilingue Dr. López Suárez, de Friol. Los ganadores, que presentaron sus proyectos en el acto, recibieron un premio de 125 euro por centro y un lote de libros de regalo.

Aixa Soliño, Antía Pedrosa, Carme Vila, Carmen Figueroa, Erín Quevedo y Uxía Fontaíña son las alumnas que representaron el Maio Piramidal. Cedida

Este concurso, que rinde homenaje a de Evarist Galois, creador del concepto de grupo y simetría científica, pretende fomentar entre los estudiantes el interés por la ciencia, en particular por la geometría y la simetría, mostrándoles su importancia en el estudio de la universo, de la estructura química o de los seres vivos, al tiempo que se fomenta el uso de la lengua gallega.

Mauro Román, Samuel Vázquez, Xiana Kinga y Zoe Seijas representaron el Cubisares. Cedida

El IES Carlos Casares presentó dos poliedros al concurso, indica la profesora del centro Noemia Ortega, aunque subraya que “en realidad trabajamos en varias líneas”. En una de ellas, junto a su compañera Laura Sánchez y con los alumnos de 3º de la ESO, trabajaron en un poliedro de nivel 2: “Todos los alumnos hicieron prototipos y diseños, de entre los que se eligió uno que se llamó Maio Multipiramidal”, explica.

El Maio Multipiramidal. Cedida

Por otro lado, en el club de ciencias crearon, también con el profesorado de matemáticas y tecnología, el Cubisares y aunque hicieron varias versiones utilizando la impresora 3D, la cortadora de hilo caliente o el origami, presentaron una versión de poliespán, que llevaba en las caras a cuatro científicas y “en alguna cara un espejo, para que la persona que gire el poliedro también pueda tener la esperanza de algún día poder ser científico o investigador”, añade Ortega.

El Cubisares Cedida

“Los niños trabajaron un montón y el premio reconoce su esfuerzo”, dice la coordinadora del proyecto, que subraya que “pudo entrar todo el instituto a colaborar”.