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Pedro Duque | Exministro y primer astronauta español

“Los problemas de dentro de 20 años se solucionan con ciencia”

Pedro Duque posa, ayer, con la imagen de Aldrin en la Luna, en una instalación del Congreso Estatal de Astronomía coruñés. Víctor Echave

El exministro de Ciencia e Innovación Pedro Duque participó ayer en el XXIV Congreso Estatal de Astronomía, que se celebrará hasta hoy en el rectorado coruñés. El primer astronauta español dio ayer una charla sobre La industria de la ciencia ligada a la astronomía.

–Acaba de decir que la sociedad tendrá más dinero cuanto más invierta en ciencia, ¿si la fórmula ya se sabe, por qué no se aplica?

–Invertir en ciencia es económicamente rentable, pero los plazos en los que se produce ese rendimiento son más largos que cuatro años, que son los ciclos en los que se elige a los representantes políticos.

–¿Lo sabe mejor que antes tras haber estado en el Gobierno?

–Sí, es normal y natural. Las personas que se dedican a utilizar los fondos públicos tienen que usar lo bien que lo han hecho para que los vuelvan a elegir, pero si sus acciones tienen un efecto a largo plazo, no es tan fácil. La sociedad tiene que impulsar a sus representantes a que hagan cosas a largo plazo.

–¿Cómo se cambia esa perspectiva, entonces?

–Hay que pensar que es una parte muy importante de los Presupuestos Generales del Estado que va a la educación de nuestros hijos y que otra parte va a innovación para que esos hijos tengan trabajo.

–A los nacidos en los 80 se les dijo que estudiasen, que tendrían un buen trabajo y un buen salario ahora vemos que no es cierto.

–Estudiar siempre es importante para tener un buen trabajo, pero hay que invertir también en que las empresas que van a contratar tengan productos muy buenos, muy innovadores que se vendan bien fuera porque si eso no es así no podrán pagar bien a los trabajadores.

–Y los científicos acaban por irse a otros países, durante su mandato intentó cambiar eso y no fue posible, ¿lo será ahora?

–Ahí está el borrador de la Ley de la Ciencia, que creaba una figura de contratación de científicos en la Universidad. Se hacía un examen externo en el que se seleccionaba a los mejores, que eran los que entraban tanto en la Universidad como en los estamentos científicos. Eso pone las plazas estables al alcance de los mejores, estén donde estén.

–¿No crea desigualdad si no se acompaña con remuneración?

–Eso está previsto también para que los mejores potencialmente tengan el apoyo del Gobierno para poder tener contratos mientras realizan el doctorado o el posdoctorado y eso hay que fomentarlo, que el científico que se haya formado en el extranjero o esforzándose en conseguir un puesto y ganar concursos fuera tenga la opción razonable y real de entrar en el sistema universitario.

“La política apareció de repente. Estoy contento porque puse las manos donde hasta entonces solo había puesto la idea”

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–Al final, ¿todo es política, incluso la astronomía?

–La política es el arte de manejar los recursos públicos y todo está ahí. Viene de a quién ponemos a manejarlo y eso son las elecciones; de cuáles son las prioridades y eso son los programas electorales; viene también de con quién nos juntamos y eso es la política internacional. Es normal porque la ciencia está unida a la sociedad. En la jerga de los funcionarios, una política es meter dineros en una cosa. Si en un país están decididos a hacer una inversión a 25 años, porque ya están viendo que sus hijos, los míos, tienen la perspectiva de vivir peor que sus padres, que yo, eso solo se arregla mejorando las tecnologías, estando por delante y ganando en conocimiento, por lo tanto, hay que hacerlo.

–Habiendo satélites que recopilan datos para ayudar a que no se estropeen las cosechas en África, ¿es justo que se inviertan fondos en viajes turísticos al espacio?

–Son dineros diferentes. Hay satélites que observan la Tierra continuamente y Europa tiene los mejores y con la información de esos satélites, que se da de forma gratuita, se puede ayudar a tomar las decisiones correctas sobre deforestación, cambio climático... Lo de los viajes turísticos viene de recursos privados para hacer actividades que tienen que ver con el espacio pero que son adicionales. De ahí también sale trabajo. Los viajes siempre han sido así. Los primeros solo los pueden hacer los ricos y, después, si mejora la tecnología, se hace todo más barato y puede viajar otra gente. Así fueron los aviones y también los ferrocarriles. Cualquier actividad que pretenda ir más allá en el nivel tecnológico revierte en otras áreas y también en mejores productos de las empresas. Esa gente que está haciendo cohetes compra ordenadores y componentes en otras empresas y les exige y les paga mucho. Nada es negativo ni contraproducente siempre que no hablemos de usar fondos públicos para una cosa privada.

–¿Ir a Marte y volver a la Luna son misiones posibles?

–Ahora mismo estamos en una colaboración entre Europa y Estados Unidos para las naves espaciales. Se van a hacer pruebas este año y el que viene. Se está colaborando para poner una estación espacial alrededor de la Luna para poder ir a ella y de ahí, otra fase distinta será la de aterrizar. Se está haciendo una colaboración con Estados Unidos y Europa, seguramente entre Japón y después ya veremos. Algunas de estas colaboraciones están condicionadas por la política. Cuando te tocan países que no colaboran mucho con épocas en las que colaboran menos, es imposible. Un proyecto conjunto entre fondos públicos de la NASA con China no es posible porque se piensa que se van a traspasar las tecnologías de uno a otro y está prohibido. Europa sigue colaborando con China aunque con cuidado.

–¿La pandemia ha sensibilizado a la población sobre la importancia de la ciencia?

–Ha abierto los ojos a la población sobre la primera rentabilidad de la ciencia. Después está la segunda rentabilidad, que es la de buscar nuevas tecnologías y nos falta la tercera, que es la de la industria de la ciencia.

–Lo decía por desarrollar la vacuna en tan poco tiempo.

–Eso ha sido una proeza importante porque tenemos que conseguir que la gente entienda que los problemas de dentro de veinte años también se solucionan con la ciencia.

–¿Incluso el cambio climático?

–La única manera de resolver el cambio climático sin reducir el nivel de vida de las personas es desarrollando nuevas tecnologías que, en general, suelen venir de la inversión de los Estados en ciencia básica.

–¿Qué da más vértigo, el espacio o la política?

–Yo me he preparado durante muchos años para volar al espacio y la política del día a día vino de repente. Para mí, fue más intenso el paso por la política y estoy contento porque aproveché la oportunidad que se me dio de poner las manos en los problemas en los que hasta entonces solo había puesto la idea.

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