La conocida como ley de “nueva normalidad” obliga a llevar mascarilla en todo momento en todos los ámbitos públicos, también en el monte, la playa o la piscina, incluso cuando se esté tomando el sol sobre la toalla con personas convivientes. Esta es la novedad más llamativa del Proyecto de Ley de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19, aprobado el pasado 18 de marzo en el Congreso de los Diputados.

Hasta ahora, varias comunidades, como Galicia, Canarias y Comunidad Valenciana, habían establecido esta obligatoriedad, salvo cuando se esté sentado o tumbado en la playa o en el trayecto de ida o vuelta al agua. Varios expertos señalaron ayer que se ha ido demasiado lejos en esta medida dirigida a las actividades al aire libre mientras se descuida el mayor riesgo: compartir aire en interiores con no convivientes.

Según recoge el texto legal publicado ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE), desde los seis años de edad, y a partir de hoy mismo, será obligatorio usar mascarilla en la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, incluso aunque se mantenga la distancia de seguridad de 1,5 metros. Ninguna comunidad autónoma podrá contravenir esta norma.

La mascarilla será obligatoria siempre Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

No será exigible “en el caso de ejercicio de deporte individual al aire libre, ni en los supuestos de fuerza mayor o situación de necesidad o cuando, por la propia naturaleza de las actividades, el uso de la mascarilla resulte incompatible, con arreglo a las indicaciones de las autoridades sanitarias”, señala el documento.

Disconformidad de los expertos

Varios expertos mostraron en sus redes sociales su disconformidad. Entre ellos José Luis Jiménez, catedrático de Química de la Universidad de Colorado (EE UU) y autoridad mundial en aerosoles, que calificó de “grave error” el hecho de que la ley “no obliga a llevar mascarillas en aire compartido por no convivientes. En todo momento, aunque se pueda guardar distancia”. Argumenta que la medida promulgada por el Gobierno “es útil en una ciudad con mucha gente, una terraza, etc. Pero no tan útil en la playa o el campo si se guarda mucha distancia. Lo peor es que la normas ilógicas generan más confusión y resistencia”, lamenta el científico.

En parecidos términos se expresaron la médico Mónica Lalanda y el biólogo Roberto Hernán, para quien esta obligación de llevar mascarilla siempre en exteriores, independientemente de la distancia, es una “medida contraproducente” que hace “bajar la guardia y descuidar su uso en interiores” y “un fiel reflejo de la torpeza de nuestros gobernantes”.

Conselleiro de Sanidade

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, señaló, en cambio, que en las playas ha de prevalecer la misma norma que “en el resto de la superficie”, aunque expresó la sorpresa de la Xunta de Galicia por el hecho de que el Gobierno no contactase de manera formal con las autonomías antes de la publicación de la ley en el BOE.

Por su parte, el urgenciólogo Tato Vázquez Lima, miembro del comité clínico, opinó que “no hay que bajar la guardia” pese a que el riesgo más importante esté en interiores, pues en el exterior también “existe”.