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Anatomía de un pinchazo

Claves, detalles y curiosidades sobre la administración de la vacuna de Pfizer: una tecnología novedosa con efectos adversos corrientes

La vacuna Comirnaty, de Pfizer y BioNTech, que ayer comenzó a administrarse en Galicia y en el conjunto de España, funciona con una tecnología nueva para este tipo de fármacos y requiere algunas particularidades en el modus operandi de su administración, aunque sus objetivos y sus efectos adversos son comunes a las vacunas de toda la vida.

Nieves Cabo Vidal, de 82 años, primera vacunada del coronavirus en Galicia

Nieves Cabo Vidal, de 82 años, primera vacunada del coronavirus en Galicia FARO DE VIGO

¿Una tecnología nueva?

Cada dosis de la vacuna contiene 30 microgramos de ARN mensajero incrustado en nanopartículas lipídicas. Este ARN mensajero “intruye” a las células para que produzcan la proteína “S” del coronavirus. Así, el sistema inmunitario “se quedará con su cara” y atacará al virus si nos contagiamos. Es la primera vez que esta tecnología de ARN mensajero –también incluida en la de Moderna– se aprueba para vacunas, pero ya hay una decena de medicamentos que la utilizan. El primero, el fomivirsen, fue aprobado en 1998.

¿Un frío nunca visto?

Esta vacuna necesita entre -60 y -80ºC para su conservación. No son temperaturas que no se hayan manejado antes en procesos industriales y médicos frecuentes. Vacunas para pollos se guardan y transportan a -196ºC, recuerda en Twitter la farmacéutica Gemma del Caño. El hielo seco y el nitrógeno líquido permiten alcanzar y mantener estos niveles de frío.

Contiene colesterol y sal.

Como todo fármaco, además del principio activo, en este caso el ARN mensajero (llamado ARN BNT162 b2), la vacuna Comirnaty contiene excipientes, sustancias que facilitan su dosificación y uso. Entre ellos, agua, sacarosa (azúcar de mesa), cloruro sódico (sal común) y colesterol, aunque su médico de cabecera no le reprochará nada si le ha limitado el consumo de esos tres últimos ingredientes. También incluye polietilenglicol, sustancia muy utilizada en otros fármacos y a la que se le atribuyen dos casos raros de alergia notificados en Reino Unido. Ah, no hay ni rastro de luciferina, que no es ningún compuesto diabólico ni tiene que ver con Lucifer, sino con la luz: la tienen las luciérnagas.

“Mezclado, no agitado”.

La frase de las películas de James Bond, en referencia al cóctel favorito de 007, se podría aplicar a esta vacuna: Pfizer exige que se invierta el vial y la mezcla final suavemente diez veces, pero avisa que no se agite el lábil compuesto. Lo que se inyecta es una dosis inmunizante de 0,3 ml de la vacuna diluida con suero fisiológico sin conservantes con un 0,9% de sal. Cada vial de vacuna permite la obención de al menos cinco de estas dosis.

Hugo Barreiro

Vacuna no hay más que una.

De momento, aunque se espera que en Reyes se apruebe la de Moderna. Quienes reciban la vacuna de Pfizer volverán a recibir otra dosis de esta misma vacuna en 21 días. Aunque se aprobase otra, seguirían recibiendo la misma en la segunda dosis. En ningún caso se “mezclan” vacunas de laboratorios diferentes.

Mejor no quedarse embarazada.

Quedan excluidos de la vacuna tanto los menores de 16 años como las embarazadas, ya que no hay datos completos de seguridad sobre estos grupos. Pero además, se advierte a las mujeres en edad fértil que eviten el embarazo en el intervalo entre la primera y la segunda dosis y en los dos meses siguientes a la administración de la segunda dosis.

Inmunosupresión y anticoagulación.

Quienes reciban tratamientos de inmunosupresión, como aquellos con corticoides, o con quimioterapia, son vulnerables y tienen especialmente indicada la vacuna, pero los médicos deben valorar el momento oportuno para administrarla. Para aquellos que tengan tratamientos anticoagulantes se recomienda una aguja de menor calibre y se les informa de que puede salirles un hematoma en el lugar de la inyección.

¿Y después del pinchazo?

Debe esperarse 15 minutos por si hay reacciones adversas. La más frecuente es el dolor en el lugar del pinchazo, nada fuera de lo habitual, y que puede aparecer en los 7 primeros días tras la vacunación. Según la ficha técnica de la vacuna, otros posibles efectos adversos son fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, dolor articular y fiebre. En caso de reacciones alérgicas leves o graves, las enfermeras disponen de fármacos para neutralizarlas bien conocidos, como la adrenalina, atropina, urbason y polaramine.

¿Qué riesgos hay?

La médico Irene Rivero, especialista en vacunas del IDIS de Santiago, apunta que el riesgo de reacción grave o muerte vinculada a la vacunación es de menos de 1 entre 1 millón. Las probabilidades de ganar el primer premio en la Lotería Nacional son 1 entre 90.000. Por tanto, los riesgos de vacunarse son mucho menores a la probabilidad de morir de COVID-19.

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