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Lila V. Villamor - Ingeniera viguesa

"Siempre he intentado contribuir a un futuro de cero emisiones"

La viguesa, premiada en la Universidad de Edimburgo, trabaja en la energética SSE

La viguesa Lila Vázquez en Keadby // FDV

La viguesa Lila Vázquez en Keadby // FDV

Reino Unido se convirtió en junio en la primera gran economía europea que fija por ley un escenario totalmente descarbonizado para 2050. Un reto para la industria energética, que debe garantizar la seguridad del suministro durante esta etapa de transición mientras la producción de renovables va en aumento. "Ahora mismo no podemos depender solo de ellas, tenemos que mantener las plantas convencionales y resolver los problemas técnicos que plantean la eólica o la solar para que lleguen a proporcionar los mismos beneficios técnicos al sistema eléctrico. Siempre he intentando contribuir a un futuro de cero emisiones", destaca Lila Vázquez (Vigo, 1994) sobre su trabajo en la compañía Scottish and Southern Energy (SSE).

Ingeniera de la Energía por la Politécnica de Madrid, realizó en 2017 un máster en Renovables en la Universidad de Edimburgo tras ganar una beca Iberdrola. Recibió la Medalla de la Clase por tener el mejor expediente del año, logro que la sorprendió en pleno acto de graduación, y también el premio al mejor proyecto que aporta beneficios a la industria y que conceden la empresa Scottish Power Energy Networks y la propia institución académica.

"Analicé los efectos que tendrían en las plantas comerciales de gas y combustibles fósiles los incrementos de energía eólica y solar, que sorprendentemente tiene en Reino Unido una de las tasas de crecimiento más altas de los países europeos. Son preguntas que nos tenemos que hacer ahora que nos estamos adaptando a ese futuro renovable", apunta.

Lila regresó a Vigo durante un año en el que también disfrutó de su pasión viajera y en septiembre de 2018 empezó a trabajar en la división de renovables de SSE, una de las seis grandes compañías energéticas del país. "También busqué trabajo en España pero me tiraba Reino Unido porque se ha fijado una meta clara de cero emisiones. Y lo que me decidió es entrar en un programa en el que durante dos años rotaré por diferentes áreas de la empresa. Soy inquieta, me encantan los retos y conocer gente nueva, y esta experiencia está genial. Los cambios continuos te enseñan a tener una adaptación muy rápida y vas creando una red enorme de contactos. Todos son superabiertos y dispuestos a facilitarte lo que necesites", agradece.

En verano se desplazó desde Glasgow, donde vive, a la planta de gas de Keadby para encargarse de más de 180 inspecciones durante la mayor parada de actividad de los últimos 4 años: "Al aumentar la producción de renovables tienen que apagarse como mínimo una vez al día, pero esto genera problemas de materiales y exige un mayor mantenimiento porque están diseñadas para no detenerse nunca. Otra de las cosas buenas del programa es que te dan muchísima responsabilidad y tenía que coordinar un equipo de varios contratistas".

Su destino actual, más enfocado al desarrollo de negocio, es el equipo que evalúa las perspectivas de mercado y las tecnologías disponibles para un nuevo proyecto de almacenamiento energético en baterías. Y la siguiente rotación estará relacionada con el parque eólico offshore de Seagreen, frente a la costa escocesa de Angus. "SSE es uno de los mayores desarrolladores de renovables en Reino Unido e Irlanda y en la última subasta del Gobierno obtuvo dos proyectos enormes de eólica marina de 4 gigavatios de potencia para construir en los próximos años", destaca.

Lila también colabora con la Sociedad de Mujeres de Ingeniería (WES), que la seleccionó para el "Lottie Tour", una campaña en la que jóvenes profesionales se fotografían en sus lugares de trabajo con una muñeca a modo de pequeña réplica para incrementar su visibilidad en los colegios.

"En mi empresa el ratio es bastante alto, puede que un 35%, pero es un problema muy grande en Reino Unido. Está claro que faltan referentes. El objetivo es que las niñas no vean las carreras científicas y tecnológicas como ámbitos de chicos, que es lo que aprendemos cuando somos pequeñas y no es cierto. Hay muchísimas mujeres y se necesitan más", reivindica.

Lila apunta a los puestos de dirección y los comités ejecutivos, donde la presencia femenina es aún más reducida: "Todavía hay muchísimo que hacer para que aumente. Y la diversidad también pasa por incluir a la gente joven. El cambio forma parte de nuestra generación, estamos acostumbrados a ser muy flexibles y podemos aportar una perspectiva que ayudaría mucho a las empresas a adelantarse a lo que está por venir".

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