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Noche para clasicómanos con Roger Hodgson

El exlíder de Supertramp celebró ante un auditorio lleno el inmortal "Breakfast in America"

Roger Hodgson, durante el concierto de anoche en Castrelos. // Marta G. Brea

Roger Hodgson, durante el concierto de anoche en Castrelos. // Marta G. Brea

Afirma Roger Hodgson -y la razón le asiste- que el éxito de Supertramp reside en unir los sentimientos de cuatro generaciones, que lo que hizo el grupo permanece y que su victoria consiste en que siempre hay al menos una persona que quiere volver a escuchar sus canciones. Anoche llenaron Castrelos se esfumaron todos los reparos, como que es el tercer concierto de Hodgson en Vigo en solo 11 años, que su último álbum original data de hace casi dos décadas y que sus conciertos se basan en los éxitos de un grupo que abandonó hace la friolera de 36 años. Nada de eso importa cuando el de Portsmouth ha escrito algunas de las canciones más perdurables de la historia del rock.

Rodger Hadgson en Vigo: el exlíder de Supertramp se desayuna Castrelos

La excusa fue el 40 aniversario de "Breakfast in America", el álbum de mayor éxito de Supertramp, con más de 20 millones de discos vendidos, pero podría haber sido también el medio siglo desde la fundación del grupo, en 1969. Da igual. Esa voz aguda, ese piano Wurlitzer y esa guitarra de 12 cuerdas constituyen un vehículo infalible a un pasado añorado.

"Así deberían ser los conciertos, es fantástico", dijo al ver el auditorio. "Me encanta Vigo, afirmó, antes de tocar "School", que sonó impecable y perfecta, como todo el repertorio posterior.

Después de "School", el público se puso en pie para escuchar el tema que da título a "Breakfast in America" y que Hodgson, de 69 años, escribió con solo 19. Ya se había desayunado al público vigués y pudo introducir temas menos conocidos, algunos de una carrera en solitario que comenzó en 1983 siendo consciente de que no repetiría el éxito de Supertramp.

Así, enlazó "Easy does it" (con coro de silbidos del público) y "Sister moonshine" y abordó "Hide in your shell", una canción que, según el propio músico británico, había desaparecido de su repertorio por ser difícil de cantar en directo y que toca, dijo, "solo en las grandes ocasiones".

Tras "Only because", "Lord is it mine", del "Desayuno en América", del que sirvió también otro de los himnos inmortales de Supertramp, "The logical song", y "Child of vision", cuya letra algunos han interpretado como una crítica velada al otro cofundador de Supertramp, Rick Davies.

Antes de esta, "Death & a Zoo" (una hermosa canción que plantea un dilema: ¿Si fueras un animal y te capturaran, preferirías la muerte o la vida en un zoo?), "Even in the quietest moments" y "Had a dream".

La banda se marchó tras la vitalista "Dreamer" y la sinfónica "Fool's overture", pero faltaba el postre: un par de temas imprescindibles y perfectos para dejar al público con una sonrisa en los labios, "Give a little bit" e "It's raining again", esta de "Breakfast in America". Porque, ¿qué más da que llueva otra vez y que Vigo no sea Galifornia si están sonando las canciones de tu vida?

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