ODONTOLOGÍA

¿Qué nos dice la lengua sobre nuestra salud? Si la tienes de este color debes acudir al médico

La lengua es un músculo esencial para hablar y comunicarnos, para masticar, para deglutir, percibir los sabores, para limpiar la boca y lubricarla.

¿Qué nos dice la lengua sobre nuestra salud?

¿Qué nos dice la lengua sobre nuestra salud?

Dentro de la salud bucodental podríamos decir que la lengua es la gran olvidada.

Nos preocupamos del estado y apariencia de los dientes, de las encías, pero este músculo vascularizado pasa completamente desapercibido. 

Y todo a pesar de las importantes funciones vitales que realiza en el cuerpo.

Es esencial para hablar y comunicarnos, para masticar, para deglutir, percibir los sabores, para limpiar la boca y lubricarla.

Además de todo esto, los expertos del Consejo General de Colegios de Dentistas de España advierten de que la lengua es un órgano en el que los profesionales sanitarios pueden detectar numerosas enfermedades

¿Qué enfermedades pueden detectarse a través de la lengua?

Los dentistas explican que el aspecto de la lengua de una persona sana es de un músculo rosado y limpio.

Pero hay una serie de enfermedades que pueden modificar este aspecto: 

  • Falta de vitaminas. Cuando un paciente tiene un déficit de vitamina A, B2 y C su lengua suele inflamarse, lo que se conoce como glositis. Pero no solo eso, un déficit de vitaminas, el estrés o los cambios hormonales pueden provocar la aparición de grietas en la lengua, lo que se denomina lengua geográfica.
  • Anemia. La bajada de glóbulos rojos o la falta de hierro propias de la anemia van a provocar que la lengua pierda su color rosado y presente un aspecto más pálido. 
  • Deficiencia de vitamina B12. “Si la lengua está enrojecida, inflamada o lisa puede ser un síntoma de deficiencia de vitamina B12, una condición que afecta la producción de glóbulos rojos y el funcionamiento adecuado del sistema nervioso”, explican desde el Consejo.
  • Infecciones fúngicas. Los hongos también pueden infectar la lengua produciendo candidiasis oral. Esta infección va a provocar la aparición de una capa blanca sobre ella y las membranas mucosas.
  • Problemas hepáticos. Que la piel o los ojos adquieran un color amarillento, la ictericia, es uno de los síntomas de las enfermedades hepáticas. Pues bien, también la lengua puede adquirir esa tonalidad en estos casos. 
  • Enfermedades autoinmunes. Padecer lupus eritematoso sistémico o la enfermedad de Behçet, pueden provocar la aparición de úlceras y llagas en la lengua.
  • Patologías cardiacas y problemas de circulación. la lengua adquiere una pigmentación color púrpura.
  • Enfermedades del aparato digestivo. Tener úlceras o el reflujo pueden provocar que la lengua se vuelva de un tono grisáceo.
  • Infecciones bacterianas. La escarlatina o la sífilis, entre otras, son infecciones que pueden causar cambios en la lengua, como una apariencia "fresa" o llagas dolorosas.
  • El excesivo consumo de tabaco, alcohol, café y té negro pueden provocar una afección denominada “lengua vellosa”, que se caracteriza por el color negruzco y la aparición de vello en la misma, pero que desaparece al suprimir el consumo de estos productos.
Hay que limpiar la lengua durante la higiene bucal.

Hay que limpiar la lengua durante la higiene bucal.

Cómo mantener una lengua sana

doctor Óscar Castro Reino
  • “Es necesaria una higiene bucal adecuada. Además de cepillar los dientes, hay que limpiar la superficie de la lengua para eliminar las bacterias y los restos de alimentos que se acumulan en ella. Para ello, se recomienda usar un raspador lingual o un cepillo específico para la lengua, diseñados para eliminar las bacterias y residuos de alimentos que pueden acumularse en la lengua”.

Otro consejo es eliminar los factores irritantes que pueden ir desde un diente roto, las coronas o prótesis mal ajustadas, hasta evitar determinados consumos, como de alcohol o tabaco. 

Asimismo, una dieta equilibrada y rica en frutas y verduras permitirá evitar el déficit de vitaminas que afectan negativamente a la lengua.

“En conclusión, -subraya el doctor Castro- la observación de la lengua puede ser una herramienta complementaria útil en el diagnóstico de ciertas enfermedades y trastornos. Ante cualquier alteración o cambio inusual en la lengua, se recomienda acudir al dentista para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados”.