01 de abril de 2012
01.04.2012

La plaza que Valentín García donó a Pontevedra

El notario y alcalde republicano cedió a la ciudad el terreno del actual espacio público

01.04.2012 | 04:33

En la actual plaza de Valentín García Escudero se levantaba, hasta mediados del siglo XX, la casona donde residía este notario, que llegó a ser alcalde de Pontevedra. El político republicano cedió los terrenos sobre los que se levantaría el desaparecido mercado de abastos, situado en el extremo del puente de O Burgo. En el espacio público de entonces, mucho más amplio que el actual, se instalaban los circos, alguna vez el Teatro Argentino-Español y las atracciones de las fiestas. La casa de García Escudero fue, antes de desaparecer, el colegio donde se cursaba el Bachillerato.

La puerta de Pontevedra desde el puente de O Burgo lleva el nombre de un notario y alcalde de la ciudad, Valentín García Escudero, que residía en el gran caserón que ocupaba a principios del siglo XX el solar de esta plaza pública. Este viejo caserón es recordado por muchos pontevedreses porque allí se ubicaría a mediados del siglo pasado el colegio de la Inmanculada Concepción, donde los adolescentes de la época cursaron el Bachillerato. Así lo recordaba Rafael Fontoira Surís, en un artículo escrito en 1994 para FARO.
La plaza está actualmente tomada por las obras inacabadas de un proyecto frustrado, el del "Museo da Historia da Cidade", que tras más de cinco años de espera a la búsqueda de financiación (10 millones de euros), finalmente no se hará.
Un siglo atrás, esta zona acogía la nave del viejo mercado de abastos, levantado ante el puente de O Burgo. García Escudero fue precisamente quien cedió los terrenos, situados al lado de su casa, para levantar una plaza de abastos construida en estructura metálica. Este mercado sería derribado a finales de la década de los cuarenta.
Una vez desaparecido el mercado, las pescantinas y agricultores instalarían sus puestos de venta en el mismo lugar, pero en casetas de madera individuales, como se muestra en la fotografía. Estos puestos representaron el mercado provisional, mientras se construía el actual, levantado éste sobre la parcela que anteriormente ocupaba el matadero de la ciudad.
Notable republicano
Valentín García Escudero era un notable republicano, muy amigo de Eugenio Montero Ríos, cuya casa frecuentaba y del que llegaría a ser socio en la adquisición de la isla de Tambo, como recordaba en su artículo Rafael Fontoira.
Valentín García Escudero era también ese notario pontevedrés del que hablaba en su libro de viajes el vendedor inglés de Biblias George Borrow. García Escudero atendió al viajero y le mostró la ciudad.
El arquitecto Rafael Fontoira cuenta que García Escudero era también amigo personal del político republicano Emilio Castelar.
Gasolinera de Cándido
En la década de los años cincuenta, la actual plaza de Valentín García Escudero mantenía, en la desembocadura del puente de O Burgo, la gasolinera "del señor Cándido". Tenía un surtidor de manivela, que "extraía la gasolina por medio de un sistema de manubrio y émbolo", como recuerda Fontoira Surís.
No existía entonces el edificio que posteriormente se conocería como "el de los funcionarios municipales", por lo que el espacio de la plaza llegaba hasta el mercado.
Una fuente de hierro fundido, semejante a la de la Plaza de la Verdura y a la cercana al santuario de A Peregrina, ocupaba el centro de aquella plaza, más larga y más estrecha que la actual. Gracias a su considerable tamaño, en aquellos años se instalaban allí los circos, alguna vez el Teatro Argentino-Español y, durante las fiestas, las atracciones.
Casona
Aunque la casona de Valentín García Escudero ha desaparecido (se ubicaba donde actualmente se levanta el edificio de la tienda de moda "Olalla"), no así otros emblemáticos edificios que se pueden ver en las fotografías de esta página.
La casa de Valentín García Escudero tenía como principal característica una gran galería, en toda su fachada, con un patio central y jardines en su entorno.
En el entorno de la plaza se situaban la tienda de telas de la familia Covelo, los almacenes de Bienvenida y los almacenes Afar, en su primera ubicación.
Segundo Museo Efímero, antes de tapar la excavación
Descartado el "Museo da Historia da Cidade" (10 millones de euros) y el posterior "Centro de Interpretación" (3 millones), el Concello prevé ahora recuperar la plaza. Se realizarán trabajos de conservación y consolidación de las estructuras descubiertas (si el Ministerio de Cultura ingresa los 100.000 euros de subvención concecidos al yacimiento) para lograr un nuevo atractivo turístico del patrimonio histórico de la ciudad mientras permanezca abierto, especialmente de cara al verano, recuperando incluso el "Museo Efímero" con el que se inició el anterior proyecto. Luego se cubrirá, para hacer una zona verde.

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