28 de abril de 2013
28.04.2013
Faro de Vigo

El impulso conservero de los Goday en A Illa

Esta familia catalana abrió el principal negocio de sardinas saladas de Arousa hace ya dos siglos y el edificio continúa en pie bajo responsabilidad del propio Ayuntamiento

28.04.2013 | 00:00
Edificio de la conservera Goday en A Illa de Arousa // Iñaki Abella

Es a partir del año 1750 cuando empiezan a llegar los negociantes catalanes a la costa gallega, "atraídos por la prodigiosa riqueza del litoral en pescado apropiado para la salazón", de tal forma que cuando el reinado de Carlos IV está en sus finales se calcula que hay unas 400 factorías de salazón a lo largo de las costas de Galicia, de modo preferente en las rías de Vigo y Arousa. La familia Goday fue una pero se instalaron muchas.

Apellidos como Curt, Goday, Roig, Bargés, Colomer, Buhígas, Jover, Font, Pou y un largo etcétera empiezan a ser populares entre los habitantes de las márgenes de la ría de Arousa, sobre todo teniendo en cuenta que prácticamente son los patronos en el negocio de la salazón, que con el paso de los años se extenderá a otros negocios tales como los aguardientes, la sal, los impuestos municipales, etcétera.

En un bonito trabajo de investigación titulado "Personatges canetecs i la industria del peix", el historiador Joan Ballart Clos aclara la antigüedad de los Goday en Canet de Mar desde el año 1599, aclarando que ya se dedicaban a la pesca y el comercio cuanto menos desde principios del siglo XVIII tanto en su costa como en Cádiz, y posteriormente en Galicia.

Los padres de Manuel Goday Roura fueron Joan Goday i Codina, nacido en 1735 y Paula Roura Figueras de Sant Pol. Aunque la mayoría de sus hijos fallecieron jóvenes, sobrevivió nuestro personaje Manuel que había nacido en 1765.

Este primer Goday que llega a la ría de Arousa, Manuel Goday Roura, procedente de Canet de Mar, como la mayoría de los catalanes asentados en Galicia, vuelve a su pueblo para casarse con Francesca Llauger, y tienen como hijos a José, Manuel y Juan.

Según las investigaciones de Xoán Dopico, José se haría cargo de la salazón de O Grove, mientras que Juan y Manuel lo harían de las fábricas en Vilanova, Carril y A Illa de Arousa.

De todos los hijos, el que interesa a nuestra historia es Juan, nacido en 1792, que ya desde joven trabaja en la fábrica de la familia en A Illa. Casado con María Concepción Gual i Pujadas, hermana del conocido misionero franciscano Pere Gual, notable evangelizador del Perú y participante en el primer Concilio Vaticano.

Fruto del matrimonio fue Juan Goday i Gual nacido en 1838, que alternaba estancias en Canet y A Illa "formándose para llevar el negocio familiar de las salazones. Posteriormente casaría con su prima hermana Teresa Goday i Gual.

El garrepa

Según el citado historiador de Canet, Juan Goday tenía fama de lo que los catalanes llaman "garrepa," que se puede traducir por "agarrado", y era famoso porque obligaba a sus trabajadores a trabajar domingos y días festivos porque compraba el pescado el día anterior en que bajaban los precios del mismo. De aquí surgió la coplilla que se recitaba en la ría: "A fábrica de Goday -botáronlle a maldición- traballa todos los domingos, e pola semana non".

De acuerdo con los datos de Antonio Meijide Pardo, ya en el año 1828 aparece Manuel Goday suscribiendo una escritura de los por entonces llamados "fomentadores" de Vilanova y Vilaxoán, expresando como "han padecido suma decadencia en sus capitales, con motivo de las pérdidas que han sufrido en el ramo o industria de la salazón y fomento de pesca, a causa del crecido precio de la sal", por lo que para evitar la ruina de los negocios y los trabajadores dependientes de ellos, deciden "representar a S.M. se digne mandar que la sal para el fomento y salazón de la pesca se dé al goce de fábrica a los dichos otorgantes y demás de su clase, al precio de dos reales fanega, según se ejecuta para los extranjeros".

Los datos aportados por el citado historiador gallego acerca del consumo de sal en el negocio de salazón indican que Manuel Goday consumió entre los años 1816 y 1820, alrededor de mil fanegas, cifra extraordinariamente alta si se tiene en cuenta que solo fue superada por Fidel Curt con 1.200 fanegas, muy por encima de negociantes tan importantes como Salvador Buhigas (500 fanegas), Lucas Colomer (600 fanegas), Antonio Bargés (400 fanegas) o Ventura Pou con solo 200.

Sardina salada

Manuel Goday Roura aparece entre los catalanes de la ría de Arousa, ya a finales del siglo XVIII como "uno de los máximos exportadores de sardina salada y, como tantos otros de sus congéneres, supo simultanear el aprovechamiento industrial de la pesca con el comercio de vinos y aguardientes en varias poblaciones".

De hecho entre 1802 y 1804, dentro de la ría, sobresale la exportación de sardina de Goday con un total de 2.735 millares de sardina, solo por detrás de Puig y Fábregas.

Se sabe que en dicha época Manuel Goday poseía su negocio de salazón en O Grove.

El negocio de la exportación de sardina de Manuel Goday aumenta extraordinariamente en los años siguientes de tal modo que en 1838 es ya de 2.100 quintales y en 1839 alcanza la cifra de 3.600 quintales, de acuerdo con las investigaciones de Santiago Santos Castroviejo.

Todo apunta a que fue Juan Goday Gual el que fundó en el año 1843 una fábrica de salazón en A Illa de Arousa, que tras un viaje a Francia conoció la técnica de la conserva de pescado, creando en 1879 la primera conservera de Galicia en terreno lindante con la primitiva fábrica de salazón.

Ya con la fábrica de salazón en A Illa de Arousa, la sal garantizada a Juan Goday -que viene a ser la expresión de la sardina procesada- permanece en cifras parecidas a la de sus hermanos y otros familiares. Según los datos del historiador Santos Castroviejo, sería en el año 1865, de 2.000 quintales, prácticamente la misma cantidad que la garantizada a Manuel Goday Gual y a Manuel Goday y Llauger.

Al margen de la actividad mercantil, los Goday intervienen activamente en la política municipal de Vilanova, de tal forma que Manuel Goday será alcalde del municipio en los años 1852, 1867 y 1872 según las investigaciones del cronista oficial de Vilanova, Vila Fariña.

Orden público

Este historiador comenta que con motivo de la proclamación de la 1ª República en 1873, el todavía alcalde Manuel Goday manifiesta que "este Ayuntamiento acata la voluntad nacional, adhiriéndose a la forma de gobierno que ha proclamado; que velará por la conservación del orden público en el distrito de su demarcación y que excita al poder ejecutivo a que cumpla su programa público y económico. A fin de proporcionar a la patria el bienestar que tanto ansía".

Su participación no será solamente burocrática, de tal forma, que los problemas que pudieron afectar a Vilanova y a Galicia en general estuvieron presentes en la familia, y con motivo del Alzamiento Nacional de 1854, Manuel Goday aparece como presidente de la Junta Provisional formada en el municipio con ese motivo

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