La Unidad de Tabaquismo del CHOP atiende cada año a más de 900 pacientes con un éxito del 30%

El área sanitaria de Pontevedra y la AECC recuerdan que este hábito puede provocar más de 20 tipos de cáncer | La edad media de inicio en el tabaco se sitúa en los 10 años y preocupan especialmente los dispositivos electrónicos

Una de las mesas informativas sobre deshabituación tabáquica instalada ayer en el Hospital Provincial de Pontevedra.

Una de las mesas informativas sobre deshabituación tabáquica instalada ayer en el Hospital Provincial de Pontevedra. / GUSTAVO SANTOS

El tabaco es la primera causa de muerte en el mundo y su consumo puede provocar más de veinte tipos diferentes de cáncer. La buena noticia es que este pernicioso hábito se puede abandonar siempre que se cuente con la ayuda adecuada, con apoyo tanto psicológico como médico.

Estos son los mensajes que ayer se transmitieron a la población con motivo del Día Galego sen Tabaco, que celebraron tanto el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Pontevedra. Ambos cuentan con programas específicos para favorecer la deshabituación tabáquica.

En una mesa informativa en el Hospital Provincial atendida por voluntarias de este colectivo se encontraba la neumóloga del CHOP María Guadalupe González Balladares, secretaria del área de tabaco de la Sociedade Galega de Patoloxía Respiratoria (Sogapar).

“El tabaco es la primera causa de muerte e invalidez en el mundo y su prevención es la intervención más coste efectiva en términos de salud. Con menos gasto podemos conseguir mejores resultados. No perdamos la oportunidad de siempre que veamos a una persona fumando de recomendarle, de forma positiva, que acuda al médico para recibir ayuda”, afirma la especialista.

Unidad específica

El CHOP cuenta con una Unidad de Tabaquismo que el año pasado atendió a más de 900 pacientes. En el actual 2023 solo en el primer semestre ya se contabilizaron unos 700, por lo que todo apunta a que se superará la cifra del año anterior.

“Además, los neumólogos en cada consulta todos los días hacemos intervención tabáquica, cada vez que nos encontramos con un fumador”, añade.

“El 70% de los fumadores quieren dejar de fumar, pero no siempre lo consiguen. El porcentaje de éxito ronda el 30%”

María Guadalupe González Balladares

— Neumóloga del CHOP

En esta unidad específica se aborda el tabaquismo desde una perspectiva farmacológica, pero también psicológica, a partes iguales. La terapia es individual y con una serie de visitas, tanto presenciales como telefónicas, se intenta conocer la dependencia del paciente del tabaco y su motivación. “A través de estos tests conocemos los pacientes que están en disposición de iniciar un tratamiento. Es muy importante tener una alta motivación”, recalca González Balladares.

“El 70% de los fumadores quieren dejar de fumar, pero no siempre lo consiguen. El porcentaje de éxito ronda el 30%”, manifiesta.

Entre los tratamientos fundamentales, destaca la terapia sustitutiva de nicotina, con parches de 16 y 24 horas, las pastillas, chicles, sprays...

Además, se utiliza la citisina, un fármaco que se extrae de una leguminosa “que ya utilizaban los soldados en la Segunda Guerra Mundial”. “Es un medicamento que está poco tratado y por eso se elimina rápidamente del organismo. Es un agonista parcial de la nicotina, es decir, que se fija en los receptores del cerebro en los que actúa la nicotina y compite con ella”, explica la secretaria del área de tabaco de Sogapar.

Los cigarrillos electrónicos son considerados la puerta de entrada de los jóvenes para el consumo de tabaco

Una de las cuestiones más preocupantes del tabaquismo es que la edad de inicio es cada vez menor. “Hay estudios que aseguran que está en los diez o diez años y medio. De hecho, uno de los principales problemas en la lucha contra el tabaquismo es que estos niños se inician en el consumo a través del cigarrillo electrónico, que no está regulado como el de cigarrillos tradicionales”, advierte. “Son la puerta de entrada de los jóvenes para el consumo de tabaco”.

Echa en falta programas de formación e información en las escuelas para prevenir el tabaquismo, “con datos que ellos puedan entender”, y alerta también del tabaco sin combustión, “que es igual de dañino”.

Consecuencias

El tabaquismo provoca más de veinte tipos diferentes de cáncer. Cáncer de pulmón, de tráquea, de laringe, de boca, de lengua... También digestivos: de colon, hepático... y urológicos: de vejiga, uréter...

“Por otra parte, si fumamos ante los niños, si son bebés tendrán mayor incidencia de muerte súbita del lactante, de neumonías, de otitis, peor evolución de los cuadros de asma... Es muy importante proteger a los niños del humo de tabaco, nunca fumar en el domicilio”, aconseja María Guadalupe González Balladares, que indica que “los hijos de padres fumadores terminan fumando, más que los de la población general, porque los niños imitan todos los comportamientos”.

La Ley Antitabaco de 2005 logró producir una disminución en el consumo de esta sustancia, pero en opinión de esta neumóloga este tipo de medidas suelen tener una repercusión a corto plazo, o como mucho en los años más próximos. “Hay una cierta relajación y es necesario poner en marcha medidas nuevamente para reforzar ese mensaje, ya que el tabaco acorta la vida de las personas y los fumadores pasivos pueden desarrollar todas las enfermedades relacionadas con él”, concluye.

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“Hay una idea en la población de que el consumo de cigarrillos electrónicos es algo banal, cuando está demostrado que produce las mismas patologías que el de cigarrillo tradicional”. Así se rotunda se manifiesta María Guadalupe González Balladares sobre el vapeo. “Es muy importante que la sociedad sea consciente de este problema y haya una regulación del uso del cigarrillo electrónico, unas leyes que prohiban su consumo en niños, ya que les puede hacer muchísimo daño”, considera esta neumóloga del CHOP. En este sentido, lamenta que “se venden en cualquier sitio que están al alcance de niños y adolescentes y hay muchísima publicidad que para el cigarrillo tradicional está prohibida”. “Incluso en lo que respecta en los padres no hay consciencia de que estos cigarrillos sean malos”, añade. “El potencial de hacer daño es igual que el del cigarrillo tradicional”.

100 sustancias nocivas

González Balladares recuerda que un cigarrillo tiene más de 100 sustancias nocivas para la salud, “no solo la adictiva, que es la nicotina, sino también otras que son venenos, cadmio, cromo... distintos tóxicos que nunca pensaríamos llevarnos a la boca”. “El tabaco mata y es un mensaje que debemos repetirnos todos los días. La única manera de que nuestra población sea más sana es la prevención primaria”, resume y añade que “el tabaquismo es una enfermedad crónica, adictiva y recidivante. Una persona ex fumadora se considera enferma aunque haya dejado de fumar, y no porque vaya a recaer, sino por esa condición de enfermedad crónica”.