La atención de la salud mental a domicilio: un dispositivo que vela por 30 pacientes del área de Pontevedra

Un equipo de profesionales especializado del CHOP visita en sus casas a los usuarios de alta tras su hospitalización en Psiquiatría | Una de cada cinco personas sufrirán en la próxima década un episodio de ansiedad, depresión, estrés...

Preparativos de una exposición ayer en la Asociación Alba por el Día Mundial de la Salud Mental.

Preparativos de una exposición ayer en la Asociación Alba por el Día Mundial de la Salud Mental. / GUSTAVO SANTOS

Recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la salud mental es un derecho universal fundamental. Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, en el que tanto profesionales sanitarios como pacientes reivindican medidas que la promuevan y protejan.

Desde el servicio de Psiquiatría del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés se han organizado, con motivo de esta fecha, unas jornadas literarias, que comenzaron el pasado día 4 de octubre con la intervención de la periodista y escritora Eva Mejuto y concluirán el próximo 7 de noviembre con la reconocida autora pontevedresa Fina Casalderray, que intervendrá en el Hospital Provincial (11 horas).

La enfermera especialista en salud mental Alexandra Arias Villanueva está detrás de esta iniciativa, que enmarca en este trabajo fundamental para concienciar a toda la sociedad “de lo importante que es cuidar nuestra salud mental, no solo nuestro cuerpo físico, sino también nuestra mente”.

Arias Villanueva es la supervisora de Agudos, de la Unidad de Hospitalización del Hospital de Día y del Equipo de Continuidad de Cuidados del Hospital Provincial.

Precisamente, este dispositivo, creado hace tan solo unos años, es una de las principales apuestas en el ámbito de la Psiquiatría para normalizar la salud mental de las personas. El equipo de profesionales que lo forman hace un acompañamiento del paciente con algún problema de trastorno mental en su domicilio “para que no pase de la hospitalización a su casa sin ningún tipo de apoyo”.

Se ha triplicado la atención de menores de 16 años

Está formado por un enfermero especialista en salud mental, una técnico en cuidados auxiliares de enfermería, un psiquiatra (que suele estar en el Hospital de Día) y un trabajador social.

“La gran mayoría son pacientes que han pasado por la unidad de hospitalización de Agudos y que necesitan un apoyo de nuestros compañeros, que van una o dos veces por semana al domicilio, donde ven cómo se encuentra”, resume la supervisora.

Actualmente, este dispositivo cuenta alrededor de 30 pacientes solamente en el área de Pontevedra, ya que en la comarca de O Salnés existe, desde un período reciente, otro equipo especializado propio en su hospital.

Para esta profesional es importante que se fomente esa formación reglada y específica en salud mental.

“Normalmente las visitas las hacen el enfermero y la auxiliar TCAE, aunque en ocasiones les puede acompañar el psiquiatra o el trabajador social”, indica.

El equipo comprueba “in situ” si el paciente está controlado, si toma la medicación o si tiene alguna necesidad concreta. “Esto repercute positivamente, porque en caso de que tenga que reingresar que se encuentre en una fase inicial. En la mayoría de los casos se consigue controlar al paciente y que lleve una vida normalizada”, destaca Alexandra Arias, que recuerda que “el futuro sería la normalización de los trastornos mentales”.

“Podemos ser cualquiera. Siempre se dice que la línea es muy corta”

En este sentido, informa de que no existe un perfil único del paciente de salud mental: “Podemos ser cualquiera. Siempre se dice que la línea es muy corta”.

“Una de cada cinco personas sufriremos por lo menos en la próxima década un problema de salud mental, es decir, cualquier desequilibrio: ansiedad, depresión, estrés...”, manifiesta. “Si conseguimos gestionarlo evitamos a un cuadro agudo de una hospitalización”.

Los casos más habituales en la hospitalización de Agudos van desde los cuadros de ansiedad hasta una depresión.

“Normalmente, si son casos leves lo habitual es que se traten en Atención Primaria, de ahí la importancia de formar también a estos compañeros, porque son quienes hacen el primer abordaje”, señala.

Lo que sí es una realidad es que entre las nuevas generaciones cada vez se dan más casos de problemas de salud mental. “Nuestro jefe de servicio nos comentaba en una reunión que se ha triplicado la atención de los usuarios menores de 16 años, de modo que este año se atendieron 1.000 atendidos por nuestros compañeros psiquiatras”, informa.

Se ha detectado en estos casos el aumento en el consumo de sustancias de abuso por las redes sociales.

También son edades en las que suelen aparecer los primeros brotes psicóticos, “que suelen darse sobre los 15 años de edad”.

En esta línea hay que destacar que uno de los hitos más importantes en el área sanitaria será la próxima creación de la Unidad de Hospitalización Infanto-Juvenil, que ya está presupuestas. Actualmente, ya hay en el centro de salud de A Parda una Unidad de Salud Mental para estas franjas de edad.

Para la nueva unidad de hospitalización todavía no hay un espacio adjudicado, pero Alexandra Arias destaca que “a muchos profesionales nos gustaría que el Hospital Provincial, una vez terminado el Gran Montecelo, se dedique a la salud mental y poder ampliar el equipo y ofrecer una mejor atención, estando muy cerca de la comunidad, a pie”.

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La Asociación Alba de Pontevedra celebra el Día Mundial de la Salud Mental con la inauguración hoy a las 11 horas de una exposición con artículos realizados en los talleres por los usuarios: pintura, cerámica, papel... También habrá una pequeña fiesta.

Además, participarán en próximos días en unas actividades deportivas a las que invitan a otras asociaciones para jugar a fútbol sala.

Su director, el psicólogo Roberto Fernández, reconoce que visibilizar este día, el 10 de octubre, es también “una manera de concienciar y sensibilizar a la población en general sobre las enfermedades mentales y sus tratamientos”.

Reconoce que “siempre hay carencias” a nivel de los recursos que las administraciones públicas destinan a este ámbito de la salud. “Esto implica que no siempre se puede hacer un trabajo todo lo bueno que se desearía”, señala.

Cree que muchos problemas de ansiedad y depresión se cronifican por no tener una terapia psicológica en la sanidad pública. “Para obtener un alivio es normal la medicación, pero sin una terapia psicosocial se acaba cronificando. Y esto, realmente, al final implica más gasto, incluyendo las bajas laborales”, afirma Roberto Fernández.

Además, considera que es necesaria la creación de más dispositivos específicos y de una derivación adecuada a los que hay en la actualidad. “Por ejemplo, como no hay plazas residenciales, vienen a los pisos protegidos personas que no deberían estar aquí, ya que a las que sí les correspondería se tienen que quedar por ello en sus casas, ya que no hay plazas para todos”, se lamenta.

Hay que recordar que la Asociación Alba cuenta con ocho pisos protegidos en sus instalaciones en Montecelo, con un total de 40 plazas, de las que suelen tener ocupadas 32, ya que siempre dejan una por vivienda libre para emergencias. Estos pisos tutelados son una apuesta importante para la independencia de los usuarios.

Alba, con 15 trabajadores, tiene una media estable de 70-80 usuarios y, desde su creación en 1997, han pasado ya por sus instalaciones en Pontevedra cerca de un millar de personas.