La Xunta impulsa la transformación de la carretera entre Pontevedra y Marín en un eje de movilidad sostenible con la inversión de casi 950.000 euros en el acondicionamiento de la vía en Estribela, que estará completado en 2023.

Así lo avanzó hoy la conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, durante la presentación del proyecto de mejora de la seguridad vial de la carretera vieja de Marín, la PO-546, en Estribela, en el ayuntamiento de Pontevedra, coincidiendo con la licitación de las obras.

Vázquez Mourelle informó que la Plataforma de Contratos Públicos de Galicia recoge el inicio de la contratación de los trabajos del acondicionamiento de la PO-546 en la zona de Estribela, que supondrá una inversión de la Xunta de más de 947.000 euros. Las empresas interesadas en ejecutar las obras tendrán de plazo hasta el próximo 17 de agosto para presentar sus ofertas.

A partir de ahí, tal y como avanzó Vázquez Mourelle, se iniciará el proceso para adjudicar el contrato con el objetivo de que pueda empezar a ejecutarse a comienzos de 2023, con un plazo de 12 meses.

La titular de Infraestructuras remarcó que el objetivo principal de las actuaciones es garantizar desplazamientos sin riesgos en la zona de actuación y que los peatones tengan más protagonismo que los vehículos, garantizando así su seguridad. Se trata, dijo, de que esta vía autonómica en Estribela “sea más una calle y menos una carretera”.

Para eso se acometerá una transformación integral con la reurbanización de un tramo de 500 metros, en el que se modificará la sección transversal para poder ampliar las aceras y dotarlas de un ancho mínimo de 2 metros, de forma que se favorezcan los desplazamientos a pie y se asegure la accesibilidad.

Se instalarán tres pasos de cebra sobreelevados que contarán con iluminación específica y con un sistema inteligente que detecte al peón en las cercanías y active la señalización.

Ethel Vázquez recalcó que se trata de una actuación “compleja” puesto que es necesario hacer compatible la humanización de la vía con el mantenimiento del doble sentido de circulación, teniendo en cuenta el poco espacio disponible. Por eso, la ampliación de la plataforma se hará con estructuras de distintos tipos, desde un voladizo a rellenos y muros de contención, demoliendo unas edificaciones que están en ruinas.

Además, para conseguir el calmado de tráfico y la seguridad vial, se instalarán tres pasos de cebra sobreelevados que contarán con iluminación específica y con un sistema inteligente que detecte al peón en las cercanías y active la señalización.

También se mejorarán las paradas de autobús, con la disposición de nuevos refugios y se renovará la iluminación de la vía, además del fresado y extendido una nueva capa de firme, la reposición del drenaje, de los servicios afectados y la señalización horizontal y vertical.

Esta intervención contará con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia del programa Next Generation UE de movilidad sostenible. Vázquez Mourelle incidió en que el próximo año la Xunta culminará el acondicionamiento y mejora de la seguridad vial en Estribela, con el que comenzará la transformación de la carretera Marín-Pontevedra en un eje de movilidad sostenible.

De hecho, las obras licitadas hoy forman parte de un proyecto más amplio, una intervención en el conjunto de la vía con la que se promueve una movilidad más saludable, sostenible y segura, tanto a pie como en bicicleta.

En total, la Xunta invertirá 7 millones de euros para la transformación de la PO-546, que continuará entre Mollabao y Os Praceres y seguirá con uno nuevo tramo entre Estribela y el límite con Marín, además de la zona pendiente de mejora de la calle Concepción Arenal, también en Marín. La titular de Infraestructuras y Movilidad avanzó que ya se está trabajando en estos proyectos, que en otoño se someterán la información pública.