Después de dos años con espectáculos pirotécnicos “descafeinados”, en formato reducido debido a las restricciones sanitarias por la pandemia de COVID, las fiestas pontevedresas prevén recuperar las tiradas de fuegos artificiales en todo su esplendor.

El Concello ha cerrado la contratación de dos empresas para la realización de estos espectáculos: Pirotecnia Penide se encargará de las fiestas de Santiaguiño do Burgo y de la tirada inicial en las fiestas de la Peregrina, con un presupuesto de 78.000 euros –más otros 16.000 euros por suministrar los fuegos con ruido–, mientras que Pirotecnia Xaraiva se encargará de los fuegos de San Roque y el fin de fiesta en la Peregrina con una inversión de casi 83.000 euros.