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Faro de Vigo

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La demanda de ayuda al Banco de Alimentos aumenta un 20% por la llegada de refugiados

La entidad quiere reforzar su red de voluntariado con alrededor de 200 personas para seguir respondiendo a las necesidades de la comarca y también para la campaña “Mayo Solidario”

El responsable del Banco de Alimentos y un voluntario trabajando en las instalaciones. | // RAFA VÁZQUEZ Cristina Prieto

La pandemia de COVID, la crisis económica y, ya más recientemente, la guerra de Ucrania están manteniendo la tendencia al alza entre las personas que necesitan la ayuda que ofrece el Banco de Alimentos de Pontevedra. La entidad, que solo en la ciudad atiende a más de 40 asociaciones que actúan de intermediarias con las personas necesitadas que hay en la comarca, ha percibido que en los últimos meses, sobre todo debido a la llegada de refugiados ucranianos a diferentes familias, la demanda de ayuda se ha incrementado en torno a un 20 por ciento.

La ONG encadena varios meses en los que ve cómo cada vez son más, y por diferentes motivos, las personas que necesitan ayuda para poder llenar su nevera y tener una dieta variada y equilibrada. Además, no se espera una mejoría de la situación a corto o medio plazo, aunque sí confían en que se estabilice. “Muchas de las familias que están acogiendo a ucranianos que huyen de la guerra se están dando cuenta de que no pueden afrontar los gastos a mayores que esto les supone”, explica el responsable del Banco de Alimentos de Pontevedra, José Luis Doval, por lo que piden ayuda a las asociaciones que dependen directamente de esta entidad.

Por el momento, hay capacidad para responder a este aumento de la demanda, pero necesitan que la colaboración ciudadana se mantenga para poder seguir el ritmo en las próximas semanas.

Pero lo que más necesita la organización ahora son voluntarios. Actualmente cuenta con algo más de un centenar de personas que dedican altruistamente su tiempo a trabajar para que esta red solidaria funcione y pueda ayudar a asociaciones como Cáritas, el comedor de San Francisco o Calor y Café. Ante este aumento de demanda de ayuda, el Banco de Alimentos está haciendo un llamamiento para contar con más voluntarios. José Luis Doval estima que serían necesarias unas 200 personas más para poder responder a las necesidades de Pontevedra, Marín, Sanxenxo, Lalín, Cambados y Vilagarcía, municipios a los que atiende la delegación de Pontevedra, y además desarrollar con éxito la campaña “Mayo solidario”, que supermercados Gadis realiza en toda la provincia.

“Personal de nuestra ONG participará en esta campaña, que lleva activa todo el mes, aportando voluntarios el fin de semana del 27 y 28 de mayo para animar a los clientes a donar alimentos básicos de primera necesidad”, explica Doval. Durante el “Mayo solidario” se podrán realizar aportaciones económicas al pasar por caja y también entregar alimentos físicos.

Por eso, desde el Banco de Alimentos piden que, “si tienes cuatro horas de tu tiempo y si, además, te consideras una persona empática con la necesidad más cercana, queriendo vivir una experiencia solidaria, no te lo pienses más y hazte voluntario”. Las personas interesadas en colaborar se pueden dar de alta a través de la página web www.bancoalimentosvigo.org o llamando al teléfono de la delegación de Pontevedra: 986 865301.

Donación de cinco toneladas de alimentos

Afundación, la Obra Social de Abanca, en el marco de su fomento de propuestas de acción social, continúa desarrollando su programa, iniciado en septiembre de 2021, por el que los eventos culturales animan a la solidaridad.

Mediante la colaboración con los Bancos de Alimentos locales, en las sedes de la Obra Social de Abanca se han habilitado contenedores que sirven como puntos de recogida de los alimentos que los visitantes de las iniciativas culturales de Afundación quieran donar. Así, gracias al programa “Cultura por alimentos”, desde el pasado septiembre Afundación ha conseguido entregar más de cinco toneladas en donaciones alimentarias no perecederas, que se distribuyen entre arroz, pasta, aceites, nutrición infantil, legumbres, conservas y leche.

Esta iniciativa se ha extendido también a otras actividades con entrada en las que el pago será una equivalencia en forma de alimentos. De manera gradual, se han ido sumando todos los centros y sedes de Afundación, desde los de carácter sociocultural, hasta los educativos y lúdico-formativos.

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