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Faro de Vigo

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El “sentidiño” condiciona las reuniones en familia y retrasa a última hora las compras

Los pontevedreses aún no saben cómo organizar la cena de Nochebuena y la comida de Navidad por el coronavirus

Una clienta se interesa por las centollas en un puesto de la plaza de abastos de Pontevedra. | // GUSTAVO SANTOS

Las fechas de Navidad suelen estar marcadas por la frenética actividad que se desarrolla en los comercios pontevedreses, con la gente buscando ultimar los preparativos de las fiestas. Sin embargo, con el surgimiento de nuevos casos de coronavirus por la variante ómicron, tanto los vendedores del mercado de abastos como los compradores habituales afrontan las próximas jornadas con incertidumbre ante el futuro del virus.

“Lo que más se nota en el ambiente es el miedo a cómo se ponga el virus”, afirma Lola a FARO, que reconoce también que muchos de los encargos que solía tener por estas fechas no han sido todavía completados.

“Hay gente que todavía no sabe cuántos comensales tendrá, no saben si sus familiares podrán llegar a casa o no. Esa incertidumbre nos condiciona todo hasta mañana, que esperemos que sea un día fuerte también”, valora la vendedora, que también cita otros problemas entre su clientela, como la inestabilidad laboral, en una semana que considera “vital” para salvar el mes en curso.

"Esa incertidumbre nos condiciona todo hasta mañana, que esperemos que sea un día fuerte también"

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En muchos de los puestos, esa incertidumbre se torna en cierta resignación para algunos compañeros del gremio, bien por la bajada en la afluencia de los clientes, bien por el poco gasto que se está notando entre 2021 y los cursos anteriores.

Así lo ve Maruxa, de Vilaxoán, que no duda en calificar de “complicada” la temporada navideña.

“El año pasado había aglomeraciones de gente por aquí por la mañana durante estas fechas, en esta semana en concreto. En este año, nada de nada. Muy poquita cosa”, afirma en cuanto al pescado de su puesto.

La vieira, entre los productos que bajan de precio. | // GUSTAVO SANTOS

Centolla y nécora, claves

Lo que sí se concibe como un veredicto general entre los comerciantes del mercado es que, a pesar de que los precios hayan bajado sustancialmente en algunos productos clave, las ventas no han experimentado mejorías significativas y los riesgos que se toman al traer ciertos productos que pueden no ser vendidos se reducen.

“La almeja babosa, que el año pasado llegó a estar a 40 euros el kilo, ahora la puedes encontrar fácilmente por 23 o 25”, reconoce Maruxa.

Sin embargo, la semana se ha visto marcada por las bajadas sustenciales en ciertos productos, cercanas al 40%, que se han experimentado en toda la plaza para mariscos clásicos en todas las mesas de la provincia por estas fechas, como la volandeira, la vieira y, por supuesto, la almeja.

“La almeja el año pasado era algo prohibitivo, con precios de locura, pero este año parece que las ventas son mejores en este sentido”

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Este decrecimiento, sin embargo, ha sido menos pronunciado para algunos clientes que, como menciona Lola, siguen manteniendo costumbres adquiridas con los años. “Quien ya era previsor continúa llevándose el producto con bastante antelación, comprando ya a dos semanas o tres vista para congelarlo”, comenta.

El marisco estrella por estas fechas ha sido, sin duda, la centolla, presente y protagonista en prácticamente todos los puestos desde hace más de un mes tras el levantamiento de la veda de este año.

“El género de este tipo que estamos trayendo, la centolla de la ría, tanto machos como hembras, pues la verdad es que estamos viendo muy buena respuesta, dadas las circunstancias”, valoran desde Mariscos Emilio.

“La almeja el año pasado era algo prohibitivo, con precios de locura, pero este año parece que las ventas son mejores en este sentido”, admiten desde el puesto de Emilio, donde no dudan endestacar otros productos que están teniendo más éxito.

La venta de nécora, que rozó los 50 euros/kilo, se encuentra ahora por 35 y “está teniendo muy buena salida”, mientras que el mejillón, que “ha aumentado muchísimo” su calidad con respecto al año pasado, ha dado excelentes resultados.

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