Después de tres semanas sin enfermos de COVID ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos, desde el pasado 29 de octubre, este servicio vuelve a tener desde ayer domingo un paciente afectado por el coronavirus. Con este enfermo crítico y un contagiado más en planta sube la presión hospitalaria en lo que algunos ya sitúan como el inicio de la sexta ola de la pandemia desde marzo de 2020. Los ingresos en planta pasaron ayer de cuatro a cinco, todos en el hospital pontevedrés salvo uno que es atendido en el de O Salnés. Así se pone de manifiesto en el balance diario de evolución de la pandemia ofrecido ayer por el Sergas.

Este parte refleja que el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés cuenta ya con 219 casos activos (23 más que el día anterior) tras una jornada con 30 nuevos contagiados y solo siete altas. Pese al aumento significativo de enfermos (84 nuevos en solo tres días) este distrito es por el momento el segundo en mejor situación de toda Galicia, solo por delante de los 134 casos de Ferrol. Por ejemplo, en Santiago hay 233 casos activos y A Coruña y Vigo superan los 400 en cada caso, con más de quince personas ingresadas respectivamente.

En todo caso, los 219 casos activos de ayer son casi cinco veces más que los 48 registrados hace un mes, por lo que la evolución del COVID en la comarca se acerca a la situación de mediados de septiembre. Ya son seis los municipios en riesgo medio, aquel que se alcanza al superar una incidencia acumulada a catorce días de cincuenta casos por cada cien mil habitantes. Se trata de Pontevedra (está en 78), Sanxenxo (roza los 70), Poio (58), Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade y A Lama.

En el caso de la ciudad de Pontevedra, ayer domingo se contabilizan 72 casos activos, uno más que el sábado. Desde que el Concello reanudó la información diaria sobre la evolución de la pandemia, el pasado jueves, el número de nuevos contagiados creció en quince personas, de 57 a los 72 actuales. Casi la mitad de ellos está relacionado con el brote surgido en el colegio Álvarez Limeses, entre alumnos, profesores y familiares. El centro tiene cuatro aulas cerradas pero se considera que el brote está “controlado” por lo que no está previsto, de momento, un cierre preventivo de todo el colegio, como solicitó hace unos días la asociación de padres.

Marín, Vilaboa, Moraña y Portas cuentan con nuevos enfermos, pero aún se encuentran en riesgo bajo. Por su parte, ya solo son cuatro los concellos sin nuevos casos detectados en las dos últimas semanas. Son los de Barro, Caldas, Cuntis y Ponte Caldelas.

Mientras tanto, la inoculación de la tercera dosis de las vacunas, con las de Pfizer y Moderna, sigue adelante en el nuevo “vacunódromo” de Campolongo para la población entre 70 y 79 años. Este proceso, que en principio se extenderá hasta el 30 de noviembre, tiene citados para hoy a otras dos mil personas, que son convocadas mediante SMS a la sede administrativa de la Xunta. El Sergas ruega que todos acudan a la hora señalada para evitar aglomeraciones y esperas. Además, al tratarse de un punto en el casco urbano, las plazas de aparcamiento son limitadas. El Concello ha reservado un máximo de cincuenta, que se pueden ocupar solo para la vacunación durante unos quince minutos.