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Halloween dispara la fiebre por “El Juego del Calamar”

Los monos rojos de la serie de Netflix son el disfraz más demandado en la ciudad, así como el de La Casa de Papel

Trabajadora de Party Fiesta muestra un disfraz de La Casa de Papel. | // RAFA VÁZQUEZ

El mono rojo vuelve a ser el disfraz del año. Tanto por Carnaval como, en estas fechas, por Halloween, este atuendo será la estrella indiscutible en todo el mundo, el más demandado por jóvenes –y no tan jóvenes– para las fiestas que se harán a lo largo de la próxima semana de cara al puente de Todos los Santos, y Pontevedra no iba a ser menos, hasta el punto de que se están agotando en toda la ciudad.

Como suele suceder, el origen de esta fiebre es la televisión. Si en los últimos años los monos rojos fueron los líderes indiscutibles de los disfraces por la serie La Casa de Papel, desde hace unas semanas lo son por otra serie: El Juego del Calamar. Las dos producciones tienen muchas cosas en común, empezando por la popularidad que alcanzaron con millones de reproducciones a través de la plataforma Netflix y acabando por el vestuario de sus personajes. En la ficción española, los miembros de la banda de “El Profesor” visten mono rojo y caretas de Dalí, mientras que en la coreana, los vigilantes del juego llevan también mono rojo y caretas negras con tres símbolos diferentes: un círculo, un cuadrado o un triángulo.

Ante la creciente demanda y la falta de stock en la mayoría de las tiendas especializadas, los fans de estas series han optado por reciclar el mono rojo de La Casa de Papel y adquirir solamente la careta de El Juego del Calamar para seguir a la moda este año. Pero además, en la ficción coreana hay otros dos posibles disfraces: el del líder, que consiste principalmente en un abrigo negro con capucha y una máscara también negra, y el chándal de color verde botella que utilizan los “jugadores”. Ambos están siendo muy demandados, sobre todo en grandes superficies. Además, en el caso del chándal verde, tiene que ir complementado con unas zapatillas blancas impolutas de la marca Vans, que también han visto cómo crecía su demanda a raíz del éxito de la serie, llegando a agotarse en muchas tiendas.

“Nos sorprendió mucho que la gente nos pidiera sobre todo el disfraz de El Juego del Calamar. Por ahora no tenemos disponible la careta, pero muchos clientes compran el mono rojo de La Casa de Papel y nos cuentan que se fabrican la careta en casa, con goma eva”, explican desde la tienda Party Fiesta, en Benito Corbal, especializada en todo tipo de elementos para fiestas y celebraciones.

El principal problema, como sucede también en otros sectores, es con algunos proveedores. Ya sea por el Brexit, como por el COVID, los cierres de algunas fábricas o la crisis que hay desde hace meses con algunos materiales, como el plástico, en algunas de las tiendas de la ciudad que comercializan elementos y disfraces para fiestas están notando la falta de stock, especialmente en todo lo relacionado con la fiebre de El Juego del Calamar. Aunque la ficción coreana está recomendada para mayores de 16 años y la mayoría de los menores de esa edad realmente no han visto la serie, su popularidad a través de las redes sociales ha hecho que todo el mundo hable de ella y que los jóvenes quieran vestirse como los protagonistas y realizar algunos de los juegos infantiles que se ven en ella, pero sin el fatal desenlace, por supuesto.

“La Casa de Papel sigue siendo de lo más demandado, aunque El Juego del Calamar sea la moda”, apuntan desde Party Fiesta, donde también señalan que muchos clientes siguen optando por clásicos como vampiros, brujas o esqueletos para disfrazarse este Samaín, así como el de Harley Quinn.

Calabazas, arañas o murciélagos son los disfraces más demandados este Halloween para los más pequeños. Tal y como apuntan desde Party Fiesta, se buscan sobre todo trajes que sean fáciles de cambiar, incluso solo partes de arriba, sin pantalones. “Después del año difícil que pasamos por la pandemia, ahora desde los colegios parece que están animando mucho a los niños a que se disfracen y a que disfruten de la fiesta. Notamos mucha demanda para niños pequeños”, comentan en el establecimiento.

Pero no solo los más pequeños tienen ganas de fiesta, sino que los adultos están mostrando un gran interés tanto por los disfraces como por diferentes elementos de decoración en las últimas semanas.

Galletas de El juego del Calamar en Late & Late. | // RAFA VÁZQUEZ

Las galletas coreanas se hacen virales

Si el disfraz de El Juego del Calamar es el más demandado este Samaín, uno de los elementos que aparece en la serie y que se ha vuelto viral son las galletas que los jugadores tienen que perfilar sin romper para superar una de las fases. Las redes sociales, especialmente Instagram y Tik-Tok, se han llenado de vídeos de gente de todos los rincones del mundo emulando esta prueba y algo así no pasó desapercibido para Paloma Gándara que, junto a su hermana, ideó una réplica para la tienda Late & Late.

“Hay muchísima demanda. Nosotros subimos un vídeo a Instagram y fue un furor, la gente empezó a encargarlas y se agotaron enseguida, ahora acabamos de reponer”, comenta la propietaria del establecimiento situado en la calle Oliva, que apunta que el éxito de la serie ha coincidido en fechas con Halloween, algo que “ha encajado perfectamente porque son temáticas muy relacionadas”.

Late & Late sacó a la venta estas galletas de mantequilla –las originales coreanas son de azúcar– la semana pasada en cajas de ocho unidades. “En realidad esto es un juego infantil en Corea que consiste en cortar la figura que aparece en el centro de la galleta –un círculo, un triángulo, una estrella o un paraguas– con un alfiler sin que se rompa y el que lo consigue se lleva un premio, en la serie ya sabemos que pasa otra cosa”, bromea Paloma, que desde su negocio anima a quienes consiguen el reto a compartirlo etiquetándoles en redes sociales.

No solo El Juego del Calamar es protagonista en Late & Late en Halloween, sino que cuentan con todo tipo de galletas y chocolate con forma de vampiros, calaveras o búhos.

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