Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Lérez es la cuarta cuenca con más demanda de agua de las 19 de la demarcación Galicia-Costa

Presa de Monte Porreiro, donde se capta el agua para el abastecimiento. Gustavo Santos

Cada año, la cuenca del Lérez y la ría de Pontevedra abastece a la población de la comarca, desde Forcarei hasta Sanxenxo, con 17,73 hectómetros cúbicos de agua (el equivalente a lo que se necesitaría para llenar unas 6.000 piscinas olímpicas). Es la cuarta con mayor consumo entre las 19 que gestiona la Xunta en la demarcación Galicia-Costa, por detrás de las del río Verdugo-ría de Vigo, río Ulla-ría de Arousa y río Mero-ría de A Coruña.

Pero la cuenca pontevedresa se alza hasta el primer lugar en cuanto a demanda de agua en lo que se refiere a usos industriales. En este caso, la captación anuales ligeramente superior a la humana, con 17,9 hectómetros cúbicos, una cifra que solo alcanza en toda la demarcación la cuenca coruñesa, y que se sitúa muy por encima de los 7,32 hectómetros cúbicos de Vigo o los 10 del Ulla. Así consta en la última actualización del Plan Especial da Seca que acaba de elaborar Augas de Galicia.

Este documento detalla al menos una docena de enclaves industriales que utilizan agua del Lérez, entre ellos los polígonos empresariales de O Campiño y A Reigosa y el puerto de Marín. Sin embargo, el hecho de que la demanda industrial sea la más elevada de Galicia-Costa se debe sin duda a Ence, que dispone de una presa propia de captación en Bora, aguas arriba de Monte Porreiro, donde se bombea el agua para la población.

A los casi 36 hectómetros cúbicos (unas 12.000 piscinas olímpicas) para usos domésticos e industriales, se deben añadir otros 4,5 empleados en la ganadería y la agricultura, lo que eleva el consumo total desde la cuenca del Lérez a 40,21 hectómetros. Esta cifra es la cuarta más alta de las 19 de Galicia-Costa, solo por detrás de Verdugo-Vigo (65,14), Ulla-Arousa (64,62) y Mero-A Coruña (61,36). Por debajo del Lérez aparecen Ferrol (24,22), Tambre-Muros y Noia (21,45) y Umia-Arousa (18,74).

El Plan de Seca describe la cuenca pontevedresa como un sistema de explotación de casi 630 kilómetros cuadrados, constituido por el Lérez más sus afluentes Almofrei y Castro y que cuenta con el embalse del Pontillón como complemento de abastecimiento. Se calcula que en este territorio residen unas 165.000 personas. El documento pone de manifiesto que esta zona es una de las que más alertas por sequía ha registrado en los últimos años, e incluso se alcanzó el nivel de emergencia en septiembre de 2011 y en octubre y noviembre de 2017. Se trata del índice más grave en una escala de cuatro: normalidad, prealerta, alerta y emergencia.

Un censo de seis centrales hidroeléctricas

Sobre un total de 73 centrales hidroeléctricas en toda la demarcación Galicia-Costa, la cuenca del Lérez aparece en el plan de Augas con seis de estas instalaciones, con una potencia instalada de 27 MW/año. No es el río más explotado en este sentido, ya que la cuenca del Verdugo cuenta con siete, el Ulla llega a doce, en el Tambre hay 9 y otros siete en el Mandeo. En cambio, sí cuenta con más centrales que el Umia (cuatro), el Xallas (cinco), el Eume (cinco) o el Masma (2). El documento toma los datos del medidor ubicado entre las presas de Monte Porreiro y Bora, pero aconseja su traslado aguas abajo por estar “antes de la captación de Monte Porreiro y antes de la confluencia con el río Couso, por lo que no tiene en cuenta el agua que aporta este tributario”.

Compartir el artículo

stats