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El regreso de las verbenas: “Se nota que había ganas”

Un grupo de asistentes baila al son de la orquesta Marbella en la prueba piloto de ayer. |   // G. SANTOS

Un grupo de asistentes baila al son de la orquesta Marbella en la prueba piloto de ayer. | // G. SANTOS

“No es lo mismo, pero por lo menos es un primer paso” para volver a gozar de las verbenas populares tan arraigadas en Galicia. Así lo apuntaba uno de los aproximadamente 900 afortunados (la lluvia echó atrás a algunos) que ayer participaron como público en la prueba piloto celebrada en Marín (y oras cinco localidades gallegas) con el que la Xunta quiere testar la seguridad sanitaria de este tipo de espectáculos musicales.

En vísperas de que arranque la temporada grande de fiestas patronales y a pocos días de que la mascarilla no sea obligatoria en todo momento, la orquesta Marbella protagonizó una peculiar actuación ante un público limitado, “confinado” en 167 parcelas de doce metros cuadrados de seis personas cada una, con mascarilla, registro previo y muchas otras medidas.

Control de acceso, con mascarilla y gel hidroalcohólico. | // G. S.

“Se nota que había ganas de verbena”, era el comentario general a las puertas del recinto de la Plaza de España de Marín, con gran expectación pese a la lluvia que caída desde algo antes del inicio. Algunas fans de la orquesta Marbella ya aguardaban desde dos horas antes del inicio de la verbena y el grupo estuvo media tarde ensayando.

La orquesta, en plena actuación tras meses de parón. | // G. SANTOS

“Es un paso adelante muy importante”, reconoce el secretario de la Asociación de Empresarios da Música da Verbena Galega (Asevega), Pablo Franco. “Podemos empezar a soñar con volver a trabajar”, una ilusión a la que se suma el presidente de la Asociación Galega de Orquestas (AGO), Manuel Fraga, que deja claro que esta prueba piloto sirvió para “comprobar que la demanda en cuanto a verbenas sigue existiendo”.

La prueba piloto de las verbenas contó con indicaciones sanitarias específicas y un aforo limitado y controlado, previa adquisición de invitaciones, de 1.000 personas. Además, no estaba permitido el consumo de alimentos y bebidas en el recinto de la verbena.

Para evitar aglomeraciones y facilitar el rastreo ante posibles brotes de COVID, el protocolo del Gobierno gallego exigía que la reserva de entradas se realizase por adelantado. Además de formularios online, Marín repartió invitaciones “en mano” en el Museo Manuel Torres, pero se agotaron el primer día. De hecho, ayer se comentaba que “si en vez de mil, el aforo fuera de 10.000, se habrían agotado también”.

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Vuelven las verbenas a Galicia Gustavo Santos

Pablo Franco confía en que, de continuar mejorando la situación epidemiológica, “este podría ser un verano casi normal” en la celebración de verbenas. “Ya hay comisiones de fiestas que están contratando, que quieren ponerse en marcha”, asegura el secretario de Asevega. De hecho, en Marín hay programada alguna para las inminentes Festas do Carme, pero con parecidos protocolos que ayer. Así, la alcaldesa, María Ramallo, apuntó que “o se hacen así, o no se hacen”.

Ramallo: “La gente quiere recuperar la normalidad”

La alcaldesa de Marín, María Ramallo, acudió hasta la prueba piloto para verificar que se cumplían las normas y que todo se ajustaba al dispositivo de seguridad elaborado por el Concello y la Xunta. Justo al inicio de la actuación decía que “esto es un éxito para Marín”. Tras recordar que se agotaron las mil entradas en siete horas, subrayó que “aproximadamente la mitad son mayores de 60 años, lo que quiere decir que se ve que tienen ganas de recuperar la normalidad”. El sector de las orquestas también cita la rápida demanda de entradas en esta verbena piloto como prueba que “la gente tiene muchas ganas de verbena”, por lo que se anima a comisiones de fiestas y concellos a organizar este tipo de eventos, ayudando así a un sector “preparado para adaptarse a lo que sea” y “deseoso de hacer que la gente pase un buen rato”. Pese a la ilusión, Manuel Fraga y Pablo Franco confirman que la vuelta no va a ser fácil. “El sector está muy tocado, más de la mitad de las agrupaciones gallegas no van a salir este año”, explica Franco, que reconoce que es “complicado” montar un equipo y un repertorio tras dos años “en blanco”. “Hay un problema serio de personal. Muchos músicos, ante una situación tan incierta durante tanto tiempo, se han buscado otros trabajos y no quieren volver porque, realmente, aún no sabemos qué les podemos ofrecer”, apunta Fraga.

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