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Generar electricidad con el agua del grifo de Pontevedra

Últimos trabajos para eliminar las filtraciones en el depósito de 15.000 metros cúbicos.

Últimos trabajos para eliminar las filtraciones en el depósito de 15.000 metros cúbicos. Gustavo Santos

Cuando la empresa Viaqua firmó con el Concello de Pontevedra, en octubre de 2018, el actual contrato de concesión del servicio municipal de agua durante 20 años, incluyó entre sus compromisos una inversión de 58 millones de euros en diversas mejoras hasta finales de 2021. Además de nuevas canalizaciones y servicios, incluyó entre esas obras novedades tan curiosas como poner en marcha un laboratorio propio certificado para el control de la calidad del agua, llevar el control de las 240 fuentes de la ciudad o la construcción de una minicentral eléctrica.

Este última propuesta ya es una realidad. La compañía ya ha ejecutado esta instalación en la estación de tratamiento de agua potable (etap) de Lérez, que aprovecha la fuerza hidráulica de las tuberías que proceden del embalse del Pontillón, y que acaban en los grifos domésticos tras su depuración, para mover las turbinas y generar una energía eléctrica que permite autoabastecerse a toda la potabilizadora. Sin embargo, la central aún no cuenta con todos los permisos sectoriales, imprescindibles para cumplir una de las condiciones: aportar parte de la electricidad generada a la red exterior. Son esas autorizaciones las que ahora se tramitan y por ello, la Consellería de Medio Ambiente ha expuesto al público el proyecto para determinar su posible impacto en el entorno, según explica la concejala Carme da Silva.

Autoconsumo

Se trata de la “construcción de una minicentral hidráulica en la etap de Lérez para la producción de energía eléctrica que se aprovechará para autoconsumo de la propia instalación o para la venta directa a la red”. Viaqua confía en que esta minicentral permita un ahorro en los costes y una reducción de las emisiones de CO2.

El documento detalla que “las obras contemplan la implantación de un sistema de generación eléctrica mediante la instalación de una central minihidráulica, así como todos los equipos necesarios para el correcto funcionamiento de la instalación y equipos de medición que permitan conocer las condiciones hidráulicas de la instalación en todo momento” y “ha sido proyectada a la entrada de la planta de tratamiento, en el punto donde la tubería proveniente del embalse de Pontillón llega a la etap”. En la zona “se encuentra el depósito de cabecera sobre el que se verterá el agua que aprovecha la central”.

Después de analizar varias alternativas de ubicación “finalmente, se optó por no realizar una arqueta que contuviera todos los elementos de la instalación minihidroeléctrica, sino que parte de ellos son superficiales. De este modo, las dimensiones de la excavación se reducirían considerablemente y, aunque paisajísticamente quedarían elementos visuales en el exterior, no dejan de encontrarse dentro de una nave que, de organizarse adecuadamente, podrían servir de visita educativa y mejorar la estética del interior de esta. Por tanto, con esta última opción, no sólo se reducen significativamente los costes de la instalación, sino también los impactos medioambientales.

Reducción de filtraciones

Según los datos oficiales del Concello el rendimiento de la red de abastecimiento se sitúa en el 92,27%, (porcentaje de agua registrada en los contadores) superando el objetivo del 80% a nivel gallego para 2023. El servicio municipal ya tiene todos los contadores instalados, además de disponer de sistemas para cuantificar las pérdidas. En este sentido, del 7,73% de agua no registrada, las pérdidas del sistema se sitúan en el 2,9%, correspondiendo el resto a servicios que no están registrados en los contadores.

Según los datos de 2020, la red suministró un total de 9.561.088 metros cúbicos. Del total, 4.667.413 van a los municipios de Poio, Marín, Vilaboa y Bueu, y otros 3.949.724 van a las viviendas del municipio de Pontevedra. A estos datos hay que sumar un total de 204.854 metros cúbicos registrados en suministros municipales con contador (por ejemplo, Centros Sociales), lo que da un resultado de 8.821.991 metros cúbicos registrados (que corresponde al 92,27%).

El mayor depósito de la ciudad

Otra de las obras que también forman parte del plan de inversiones de Viaqua y que está prácticamente finalizada es la impermeabilización del mayor depósito de agua de la ciudad, ubicado, al igual que la minicentral eléctrica, en la estación de tratamiento de agua potable de Couso, en Lérez. Se trata del depósito construido en 1988 y con una capacidad de 15.000 metros cúbicos, y es el de mayor capacidad de los ocho con los que cuenta actualmente el sistema de abastecimiento de Pontevedra: Depósito de San Amaro (1883, con 1.000 m3), de Lérez (1928, de 6.000 m3) do Castelo, (con 80 m3), do Campiño I (2007, 1.000 m3), do Campiño II (2011, con 3.000 m3), ETAP I (1988, de 15.000 m3), ETAP II (2015, con 12.500 m3 y Castro Senín-Mourente (2015 y 3.000 m3).

Este impermeabilización incrementa el ahorro energético de las instalaciones, puesto que se evitan las pérdidas de agua y el consiguiente bombeo que se necesitaba para recuperar el agua filtrada. Esta instalación presentaba pérdidas de agua entre los paneles prefabricados de hormigón que forman las paredes y entre las juntas de los propios paneles con las zapatas y la solera del pavimento. Así, las obras están encaminadas a alcanzar la impermeabilización completa en todos los paramentos interiores –paredes, solera y techo– así como en la cubierta y en el muro frontal. El importe de esta obra asciende a 544.808,21 euros y está incluido dentro de las mejoras del contrato del agua.

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