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El meollo

El cartel del Carnaval-20

El cartel del Carnaval-20

El cartel del Carnaval-20

La polémica abierta sobre la contratación exclusiva del Concello con Kiko da Silva para elaborar el cartel del Carnaval, año tras año, ha animado mucho el cotarro festivo de estos días. A ello ha contribuido tanto la denuncia de Rafael Domínguez en nombre del grupo municipal del PP, como la respuesta del ilustrador agraviado; por tanto un mérito que deben repartirse a partes iguales.

El fondo del asuntillo no pasa, ni mucho menos, por poner en solfa la profesionalidad o la competencia de Kiko da Silva como artista. Nada de eso. El portavoz del PP no ha manifestado su disgusto por el cartel de este año, ni tampoco por el del año pasado, ni el otro y el otro. Aprovechando que es Carnaval, Rafael Domínguez se ha disfrazado de alcalde por un día y ha imaginado qué habría dicho o hecho su homónimo Lorix, versión Kiko da Silva, como portavoz de la oposición, si hubiera hecho tres cuartos de lo mismo con un dibujante afín y miembro de su candidatura electoral. Lores habría puesto el grito en el cielo, puesto que eso hizo una y otra vez contra los alcaldes que tuvo enfrente por cosas más nimias.

También viene a cuento recordar que el cartelismo pontevedrés tiene una rica historia, de Agustín Portela a Rafael Alonso, cuyos mejores originales conserva la Biblioteca Pública. Todos esos carteles surgieron de concursos públicos, un procedimiento sin amiguismo, que es lo que pide el portavoz del PP. Yo imagino la cara del gran Tito Ageitos, por ejemplo, en caso de vivir para ver como el recordado Curro Volta, pongo por caso, se hubiera convertido en cartelista de cámara del alcalde Queizán. O viceversa. Aquello habría sido un escándalo morrocutudo.

Si Kiko da Silva no va de político, ya sabe el coste que tiene arrimarse mucho a nuestro ruedo ibérico; pueden darle a cualquiera un revolcón inesperado. Y si va de político, aunque sea de figurante, pues no le queda otro remedio que apechugar con las consecuencias, gusten o no gusten.

No obstante, como a Carmen da Silva lo que diga Rafael Domínguez y el PP le interesa lo mismo que a la diputada de ERC, Montserrat Bassa, le importa la gobernabilidad del país, es decir, un comino; El Meollo de la cuestión está en vislumbrar si el próximo año Kiko da Silva repetirá como cartelista del Carnaval pontevedrés. Se admiten apuestas a la baja o al alza, indistintamente.

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