José Carballo, el niño que jugó por las 'corredoiras' de A Limia, ya es arzobispo

-El nuevo prelado, que nació en Sarreaus (Ourense), en 1953, tomó ayer posesión ayer del cargo, al frente del Arzobispado de Mérida-Badajoz

-"Deseo una iglesia inclusiva y de puertas abiertas" declaró en presencia del Nuncio del papa, 10 cardenales y 20 obispos españoles

José Rodríguez Carballo (derecha), en su toma de posesión.  | // FDV

José Rodríguez Carballo (derecha), en su toma de posesión. | // FDV / M.J.a.

M.J.Álvarez

El sacerdote franciscano José Rodríguez Carballo (Sarreaus, 1953), aquel niño que jugó por las “corredoiras” de su pequeño pueblo natal limiano de Lodoselo, en la provincia de Ourense, ha dado un salto más en su imparable curriculum eclesiástico, y ayer este “amigo personal” y hombre de confianza del papa Francisco, tomó posesión del cargo de arzobispo de Mérida-Badajoz, en un acto solemne en la seo catedralicia de es archidiócesis. En su primera ntervención ante la diócesis, además de ponerse al servicio de los fieles, el ya arzobispo Carballo mostró su deseo de trabajar a favor de “una iglesia inclusiva y de puertas abiertas”.

El obispo de Ourense en Badajoz, con Foxo y la Real Banda.  | //  FDV

El obispo de Ourense en Badajoz, con Foxo y la Real Banda. | // FDV / M.J.a.

Con música de la Real Banda

En esta cita solemne, además de la presencia de la Real Banda de Gaitas de Ourense, bajo dirección de amenizó el acto, hubo una amplia representación eclesiástica, desde el Nuncio de España, cardenales, 10 arzobispos y 20 obispos, entre ellos el de Ourense, Leonardo Lemos Montanet, familiares, amigos y cargos políticos extremeños.

El nuevo arzobispo coadjutor de Mérida-Badajoz, Monseñor José Rodríguez Carballo, cuya toma de posesión fue retransmitida además por youtube en directo, optó por una intervención de proximidad, en la que reconoció que aunque sentía “morriña y saudade” por su tierra gallega, “ya me siento ya un extremeño más”. Pidió por tanto a los extremeños, que lo acojan “con benevolencia, como a un hermano y pastor” .

Abogó por una “iglesia-familia centrada en Cristo y descentrada por su cercanía” , próxima a todo el mundo. Rodríguez Carballo también mostró su prioridad porque la institución “no se refugie en una pastoral de nostalgia” y del “siempre se hizo así”, y que prime, en su lugar, una “nueva en su ardor, métodos y expresiones”.

En sus primeras palabras como arzobispo coadjutor, Rodríguez Carballo se ha definido, parafraseando una canción interpretada por los feligreses portugueses que divisaron por primera vez Badajoz, como un “contrabandista de amor” de su nueva comunidad, cuya tierra ya siente como propia y espera conocer con mayor profundidad y cercanía.

También señaló que entre las “urgencias” que en algún caso llamó “sueños o deseo está la “pastoral familiar y vocacional”, tal como le han transmitido hasta el momento algunos de los sacerdotes con los que se ha encontrado.

José Rodríguez Carballo sustituirá, Monseñor Celso Morga. Este último, en su despedida, definió la Archidiócesis de Mérida-Badajoz como un espacio que se distingue por su “nobleza, sencillez, piedad y acogida sin exclusiones”, algo que también ha destacado como “características propias” de los extremeños.

Un amplio bagaje

José Rodríguez Carballo, desde ayer arzobispo coadjutor de Mérida-Badajoz, pertenece a la Orden Franciscana; en 2003 fue elegido Ministro general de la Orden de Frailes Menores, cargo que desempeñó hasta abril de 2013 para ser nombrado arzobispo titular de Belcastro y secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, es decir hasta septiembre de 2023 se ocupó velar por todos los religiosos de las congregaciones de religiosos en el mundo.