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Faro de Vigo

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Un conductor que apenas se mantenía en pie alegó tener un solo pulmón para no soplar

La jueza no ve pruebas de un problema físico que le impidiera realizar la prueba de alcoholemia, y lo condena a prisión, multa más la prohibición de conducir

Un vehículo patrulla de la Policía Local de Ourense. F. CASANOVA

La noche del 18 de diciembre de 2020, agentes de la Policía Local de Ourense dieron al alto al conductor de un vehículo por una circulación errática, porque no puso el intermitente y por llevar una luz fundida. Desprendía una fuerte halitosis, insistía en bajarse del coche y le costaba mantener la verticalidad.

Fue informado de que se le iba a realizar la prueba de alcoholemia. Los agentes lo intentaron en varias ocasiones pero el acusado no quiso. Manifestó que no soplaba porque, según dijo, solo tiene un pulmón y sufre EPOC. Sin embargo, estaba fumando.

Cuando le indicaron que si no lo hacía cometería un delito, el encausado sí sopló en el etilómetro de aproximación –más fácil–, dio positivo y ya no siguió.

Además, se acercó a un agente sin llevar la mascarilla. El policía puso la mano para separarlo y el acusado respondió con un manotazo en la mano del funcionario.

Abofeteó a un policía

Cuando otro agente de la autoridad hizo lo mismo para evitar el contacto, su reacción fue soltar un bofetón. El policía se cayó al suelo y sufrió una contusión en una muñeca. El acusado fue detenido.

“No ha quedado acreditado” que el conductor “careciera de capacidad pulmonar suficiente para realizar las pruebas”, dice la magistrada del Penal 1, según un informe médico. La defensa no aportó ninguna pericial para rebatirlo.

La condena, que no es firme, impone un total de 12 meses de prisión, 1.500 euros de multa y 3 años y medio sin poder conducir por dos delitos contra la seguridad vial, uno de atentado y otro leve de lesiones.

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