Desde el BNG denuncian que en Castrelo de Miño “estamos padeciendo la falta de gestión y desconocimiento de las capacidades acuíferas de nuestro concello”, y esta vez le tocó el turno a la parroquia de Santo Estevo, donde “por abandono de la captación que suministra al depósito, se estaba captando agua de un pozo con una mala calidad, tanto a nivel visual como analítico, dado que disparó el parámetro del arsénico en el depósito”.

Recuerdan que la captación de Santo Estevo fue renovada íntegramente por el gobierno del BNG, y aportaba agua de calidad por propia gravedad, sin gasto de energía eléctrica en bombeos.

“El desconocimiento y abandono”, señalan, hizo que se perdiera dicha captación, obligando a bombear de un pozo de mala calidad, porque “en estas épocas, el aporte del depósito de Traveso no es suficiente”. En Santo Estevo apuntan que la última analítica de la fuente de la plaza del pueblo fue realizada en octubre de 2019 y “los vecinos siguen consumiendo ese agua sin saber cómo están los parámetros del arsénico en estas épocas”.