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Libre bajo vigilancia, a la espera de juicio, el abogado y ajedrecista Arian González

Todavía no hay una fecha para su juicio y su familia teme que no se cumplan las garantías mínimas durante el proceso | El Gobierno español sigue sin pronunciarse

Arian González, en una entrevista, tras lograr colegiarse. |   // IÑAKI OSORIO

Arian González, en una entrevista, tras lograr colegiarse. | // IÑAKI OSORIO

El joven ajedrecista, Arian González, afincado en Ourense desde hace un lustro y que fue detenido el lunes de la semana pasada tras una manifestación pacífica en la localidad cubana de Camajuaní, ha sido puesto en libertad preventiva –bajo vigilancia policial– a la espera de que se celebre el juicio.

Según personas próximas a Arian –que se encontraba en Cuba visitando a su madre con problemas de salud– en la prisión sufrió “fuertes torturas psicológicas” y ahora se encuentra “agotado”.

El español, puesto que tiene doble nacionalidad, había iniciado una huelga de hambre el domingo, la misma jornada en la que por fin se pudo designar un abogado para su causa. Todo ello mientras el Consulado de este país en la Habana comunicaba por correo electrónico que no podía hacer nada para interceder en el caso porque las autoridades cubanas consideran que si un nacional está en su territorio, no caben los beneficios consulares de ninguna otra nacionalidad.

El gran maestro de ajedrez, y abogado colegiado en Ourense, fue arrestado en la tarde del 12 de julio cuando iba por la calle después de una de las protestas que se dieron a lo largo de la isla caribeña contra el régimen castrista. En un principio, la familia pensaba que se le imputaba un cargo de incitación a las masas al desorden –penado con entre tres meses y un año de cárcel– pero esta semana se supo que el cargo que se le atribuye es de desacato a la autoridad –cuyo castigo oscila entre uno y tres años de privación de libertad–.

Sus más allegados dudan de que vaya a ser un juicio justo y trasladan que en Cuba, a diferencia de lo que sucede en España, no hay una condena mínima que permita librarse de entrar en la cárcel –aquí toda sentencia, sin antecedentes, inferior a los 2 años no supone ingreso en prisión del procesado–.

Ayer lo visitaba su abogado ya en casa tras haber pasado en la comisaría de Camajuaní (en la provincia de Santa Clara) varios días y ser trasladado a la prisión a la que envía a la mayor parte de los disidentes con el régimen.

Su puesta en libertad –bajo fortísima vigilancia policial– llega tras la denuncia en redes sociales del trece veces campeón mundial de ajedrez, Garry Kasparov. El gran maestro se hacía eco de la noticia tras mencionarlo en un tuit otra gran maestra del deporte, Carla Heredia.

Kasparov se mostraba enfadado con el Gobierno español y se preguntaba si habían guardado silencio “en la última ofensiva de Cuba sobre los derechos humanos”. En esta misma línea, acusaba al ejecutivo de “indiferencia” y calificaba su pasividad de “imperdonable”.

El Ejecutivo no se ha pronunciado desde el 12 de julio.

El entorno de Arian teme la llegada del juicio puesto que la separación de poderes es prácticamente inexistente y creen que si es condenado a entrar en prisión volverá a hacer huelga de hambre.

El abogado, que se pagó la carrera por la UNED con los ingresos que obtenía dando clases de ajedrez en el equipo de Liceo de Ourense –que preside Joaquín Bello–, no ha sido nunca un activista contra el régimen de la isla, pero sí mostró en más de una ocasión su desacuerdo con el gobierno y la situación política de su país de origen.

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