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Alfredo Nóvoa y su labor en el Concello de Oleiros

Alfredo Nóvoa Gil.

Alfredo Nóvoa Gil.

Dentro de la serie que estamos dedicando a figuras ourensanas que a lo largo de los tiempos destacaron en los diferentes campos de la cultura, la enseñanza, la jurisprudencia, las artes, la música, el periodismo, la antropología, las ciencias y la educación, tenemos que recordar también a aquellos que por diferentes circunstancias desarrollaron su labor fuera de nuestra ciudad y provincia. Fueron y son bastantes los ourensanos que realizaron o realizan un estupendo trabajo, relacionado con su profesión u oficio, fuera de las fronteras de nuestra provincia. En nuestra mente están, por ejemplo, el periodista, que fue presidente de EFE, Alfonso Sobrado Palomares; el catedrático ya jubilado José Luis Varela; los dramaturgos Lauro Olmo y José Blanco Gil;los editores Bieito Ledo y Sotelo Blanco;el catedrático de Geografía en la Universidad de Compostela Augusto Pérez Alberti;los profesores de la misma universidad José Ramón Alberte Castiñeiras, Luis Álvarez Pousa, José Antonio Caride Gómez, J. M. Núñez Seixas y José A. Gómez Segade, el que fue director del Museo Arqueológico de A Coruña, Felipe Senén López Gómez, y muchos maestros y profesores que ejercen o ejercieron en Vigo y en la provincia de Pontevedra. Tampoco podemos olvidarnos de los que emigraron a América, incluyendo los que tuvieron que exiliarse por culpa de la guerra civil, como Blanco Amor, el cineasta Carlos Velo, el pedagogo Ignacio Ares de Parga, el fotógrafo José Suárez, el maestro Luis Soto, el literato Florencio Delgado, el profesor republicano Alberto Vilanova y la intérprete musical Cristina Pato. Habiéndose formado en nuestra ciudad, donde realizó sus estudios primarios y secundarios, con uno de los expedientes académicos más excelentes del Instituto del Posío, tenemos a Alfredo Nóvoa Gil, que tuvo que marcharse en 1967 para la ciudad de A Coruña, al ser seleccionado para ser el primer programador informático (de IBM) de la empresa hidroeléctrica Fenosa. A él le dedicamos este artículo.

Alfredo Nóvoa Gil nació en Ourense el día 26 de junio de 1943, hijo del que fue funcionario del ayuntamiento de nuestra ciudad Alfredo Nóvoa Castro, y de la funcionaria de la Diputación Esperanza Iluminada Gil Fernández, conocida por "Tita". Su abuelo paterno, Pegerto Nóvoa Álvarez, de Quintás de A Barra-Coles, fue emigrante en Cuba y destacó por su labor social y humanitaria, al haber creado el 30 de marzo de 1934 en nuestra ciudad la Sociedad Benéfica Ourensana, a cuyo tema le dedicamos un artículo de esta nuestra serie el 19 de agosto de 2018. Los valores humanos y filantrópicos de su abuelo dejaron profunda huella en el nieto, como comentaremos más adelante. Pegerto conoció en La Habana a la lucense Gumersinda Castro, con la que se casó en 1918.

Los estudios primarios los realizó Alfredo con gran brillantez, de 1949 a 1952, en el colegio Sueiro, que estaba situado frente a la Alameda y lo dirigía Dª Paz Sueiro. Su nivel de conocimientos era tan alto que un año antes, sin cumplir la edad de acceso a los estudios secundarios, estuvo un curso como oyente en el Instituto del Posío (hoy con el nombre de Otero Pedrayo), donde realizó el ingreso en 1953 obteniendo matrícula de honor y premio extraordinario, que le daba derecho a la matrícula gratuita. En este Instituto hizo los estudios de bachillerato elemental y superior y el preuniversitario, consiguiendo matrículas de honor en la mayoría de las asignaturas. En 1960 ya había superado la educación secundaria y los años siguientes los dedicó a preparar oposiciones a Hacienda. En 1967 la empresa hidroeléctrica Fenosa, que tenía su sede en A Coruña, empezó a utilizar los sistemas informáticos de IBM. En su sede central coruñesa esta empresa había dispuesto una gran sala llena de ordenadores que en aquel momento eran cien veces más grandes que los que tenemos ahora. Para poner a andar esta sala seleccionó y contrató a Alfredo Nóvoa, que tuvo que trasladarse para la ciudad herculina, iniciando una nueva vida profesional y familiar, residiendo primero en un piso de la calle Riego de Agua. Allí conoció a la que iba ser más tarde su esposa M.ª del Carmen Viñas Díaz de Freijo (de nombre familiar "Car"), pasando a vivir después de casarse en un chalet familiar de O Carballo en la calle de O Valiño del ayuntamiento de Oleiros y parroquia de San Pedro de Nós. Tuvieron dos hijos y una hija, Alfredo, Eugenio e Inés, los tres, además de otros estudios, especialistas en informática, igual que su padre.

Durante unos 42 años, de 1967 a 2009, desarrolló en esta empresa su trabajo profesional de analista informático, viviendo todas las vicisitudes por las que la misma fue pasando a lo largo de los años, y además muy intensa y profundamente por ser, a propuesta de los trabajadores, el líder y representante sindical, desde el sindicato de CC.OO. En primer lugar, la fusión de la empresa con Unión Eléctrica, de la que surgió Unión-Fenosa, y más tarde la realizada con Gas Natural, que en 2009 coincidió con su jubilación.

Al producirse en España la transición de la dictadura franquista a la democracia, Alfredo, lleno de vitalidad, decide compatibilizar su trabajo con la política municipal en su municipio de residencia y un poco más tarde también con la acción social, presidiendo el Fondo Galego de Cooperación e Solidariedade, creado a finales de 1997 e integrado en el IGADI. Ejerció este cargo durante trece años, entre 1998 y 2011. En las primeras elecciones municipales celebradas el 3 de abril de 1979 la candidatura vecinal de Oleiros logró la mayoría (doce de diecisiete concejales), y nació con ella el denominado grupo político Alternativa dos Veciños, que ya cuenta con once mandatos gobernando el municipio, cuyo alcalde es el famoso Ángel García Seoane, que empezó a ostentar el cargo, después de varios avatares, el 3 de mayo de 1985, y continua en el mismo en la actualidad. Alfredo fue varios años secretario de Alternativa y actualmente todavía es su vicepresidente. Alfredo Nóvoa ejerció de primer teniente alcalde de Oleiros durante 20 años, de 1987 a 2007, y de alcalde en funciones cuando el titular estaba ausente o de viaje oficial, siendo alabado su trabajo en la casa consistorial por la mayoría de los vecinos del municipio, que cuando hay elecciones, de forma asamblearia en sus parroquias, eligen a los miembros que deben figurar en las listas electorales dentro de la candidatura de Alternativa.

El propio alcalde de Oleiros, García Seoane (conocido popularmente como "Gelo"), cuando el pleno municipal en noviembre de 2016 aprobó la moción de dedicarle a Alfredo Nóvoa una calle, la que da acceso al colegio público de Nós, y que une las calles Alexandre Bóveda y Salvador Allende, comentó acertadamente que Alfredo era "un hombre honesto, capaz y dialogante" y que estuvo dedicado a sus vecinos durante más de veinte años, así como a sus compañeros de trabajo como líder sindical. Dicha calle con la correspondiente placa fue inaugurada en un acto celebrado el 10 de diciembre de 2016. El homenajeado llegó a comentar con tal motivo que "Gelo es incansable y hacíamos un buen tándem en el gobierno municipal de Oleiros". También señaló que su veintena de años como primer teniente de alcalde, y algunos más colaborando en segunda línea, habían sido bastante duros, pues Alternativa no tenía la mayoría absoluta y a él le correspondía negociar con la oposición. Para ello antes de los plenos había que debatir todos los temas punto por punto, trabajo que llevaba horas, casi de locos, duro, pero sin embargo bonito. Y menos mal que con la impresionante energía del alcalde, siempre incansable, con él se complementaba muy bien, haciendo un buen tándem en el gobierno local durante bastantes años. A la par Alfredo recuerda con cariño y agrado a los compañeros de la corporación, porque el trabajo era muy intenso, de muchas asambleas y reuniones con los vecinos, que casi siempre se mostraban contentos y positivos con lo que se hacía en el ayuntamiento, sin tener que recurrir, por ejemplo, a las siempre desagradables expropiaciones, y esto hacía el trabajo mucho más gratificante. Con todo, en su momento confesó que se había retirado de la política municipal directa francamente agotado por el trabajo desarrollado, al tener que llevar durante años un ritmo muy exigente, pues eran casi diez horas diarias sin parar. Lo gratificante es que el gran trabajo desarrollado durante tiempo ha puesto a Oleiros en el mapa, como uno de los municipios considerado modelo en muchos campos, como el urbanístico, el cultural, el educativo y el social.

Pero la labor positiva de Alfredo Nóvoa no se limitó unicamente al tema municipal y al sindical de apoyo a sus compañeros laborales en la empresa de Fenosa, pues desde 1998, al poco de ser creado, presidió el "Fondo Galego de Cooperación e Solidariedade" del IGADI, hasta el año 2011 en que cesó en el cargo. Su apoyo fue decisivo para la creación del Fondo, y no solo para demostrar que los gallegos no somos menos solidarios que otros pueblos y comunidades, sino para ayudar al desarrollo de acciones de apoyo a las colectividades más desfavorecidas de otros países y continentes, tratando de homogeneizar e impulsar políticas de cooperación y solidaridad desde el poder local gallego, atendiendo a criterios materiales favorecedores del desarrollo y bienestar social, de superación del atraso, la pobreza y las desigualdades, así como la plasmación de mecanismos de gestión democrática de las comunidades más al sur del planeta, habilitando fórmulas para la más activa participación y el control ciudadano. Entre las acciones más destacadas llevadas a cabo, para lo que Alfredo Nóvoa llegó a viajar a los lugares de las acciones sociales puestas en práctica por el Fondo, están el apoyo al "Plan Maestro de la Ciudad Histórica de Santiago de Cuba", para recuperar su degradado casco lleno de maravillosas edificaciones originales, del que comentó en su momento ser para él un proyecto especial (es probable que porque fue allí donde nació su padre y se casó su abuelo) y también las acciones realizadas en Sri Lanka en el Índico, a donde también viajó, y a Cabo Verde, en la isla de Santiago, a donde se desplazaron otros dirigentes del Fondo. Hasta la fecha se han desarrollado más de 150 proyectos de cooperación en unos treinta países, entre los que además de los que acabamos de citar, están entre otros Perú, Moçambique, Haití y Nicaragua. Este organismo de cooperación solidaria tiene carácter municipalista, y actualmente lo integran tres diputaciones provinciales (la de Ourense no) y 97 ayuntamientos gallegos, que se fueron incorporando año tras año. También se integró en la Confederación estatal, que representa a más de mil entidades locales, para impulsar políticas públicas con incidencia en la cultura de la paz, la educación, igualdad de género, construcción y mejora de viviendas, dotación de agua potable en zonas donde es muy necesaria, construcción de edificios contra los terremotos, formación para el fomento del empleo para los jóvenes, dotación de plazas escolares en zonas degradadas, la consecución de los derechos humanos y a favor de un nuevo orden mundial, que en los tiempos que corren es de una urgencia vital. Y, entre otras cosas, para lograrlo se ha creado el sistema denominado "Vacaciones con trabajo", para que los voluntarios que lo deseen, especialmente jóvenes, viajen a los países donde se desarrollan los programas solidarios, y durante su estancia allí ayuden a llevarlos a cabo en las comunidades correspondientes.

Tenemos claro que el trabajo social que Alfredo Nóvoa desarrolló a lo largo de años, y que comentamos antes, tiene su origen en sus vivencias familiares, durante su infancia y juventud, y muy especialmente la influencia que ejerció en él su abuelo Pegerto, un auténtico filántropo, amante de la paz y la solidaridad con los más necesitados. Así como de su padre, que de joven había pertenecido a las mocedades galleguistas. Pero también de la familia de su madre de los Gil, una de las más destacadas e históricas de nuestra ciudad, que ha dado importantes maestros, profesores, educadores y amantes de la cultura, como su tío Juan José Gil Fernández, que, junto con Otero Pedrayo y otros, creó el Ateneo de Ourense y fue su secretario durante bastantes años.

(*) Animador social y cultural

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