El informe definitivo sobre las causas del incendio que la madrugada del pasado miércoles borró de la ribera termal del Miño, en Ourense, el emblemático balneario de A Chavasqueira tendrá que esperar. Agentes de la Policía Científica de la Comisaría Provincial trabajan desde hace días en la zona pero la cantidad de escombro generado por la destrucción total del complejo termal ha complicado esta tarea.

Esta misma tarde se incorporarán a los trabajos efectivos policiales de la Dirección General de la Policía Nacional, en Madrid, que colaborarán con el equipo ourensano en la inspección ocular y la toma de pruebas que permitan determinar si el fuego fue provocado o accidental.

Los agentes ya han recogido muestras del entorno y tomado declaración a los testigos, entre ellos al responsable de mantenimiento que se encontraba en el interior de las instalaciones cuando se declaró el incendio y que dijo haber escuchado un ruido en la sala de máquinas seguido de un apagón. Acto seguido se dirigió a la cafetería, situada en la entrada del centro termal, y comprobó que el mobiliario ya estaba en llamas. No pudo apagarlo porque el fuego se propagó con gran velocidad por la estructura de madera que acabó calcinada en cuestión de minutos.

La reducción total a cenizas del complejo complica ahora la investigación, que requiere una mayor dotación de efectivos para realizar la limpieza y toma de muestras. Agentes de la Policía Científica de Madrid se suman esta misma tarde y mañana durante toda la jornada a la inspección ocular del terreno.