Opinión | Crónicas galantes

El COVID se galleguiza

Alertan los científicos de una nueva variante del COVID-19 bautizada en las redes sociales con el sorprendente nombre de Pirola. Ahora que casi nos habíamos olvidado de la pandemia causada por este virus, el bicho ha mutado una vez más y ya circula por Israel, Estados Unidos, el Reino Unido y Dinamarca.

No parece que haya razones para alarmarse más de lo prudente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto simplemente “bajo vigilancia” a esta última variedad, tras adjudicarle el más aséptico nombre de BA.2.86.

Al menos para los gallegos, la noticia tiene mayor interés desde el punto de vista léxico que del sanitario. El nuevo virus mutante dará más risa que miedo en Galicia, donde ‘pirola’ es término usado para referirse al pene, sobre todo en el ámbito infantil. Los adultos tienden a referirse más bien al ‘carallo’ (con perdón), que ya es palabra mayor y de mayores.

Fuera del Reino de Breogán, el vocablo que la Academia Galega reputa de vulgarismo fue popularizado en su día por el grupo vigués Siniestro Total. Su tema ochentero: “Ayatola, no me toques la ‘pirola’” alcanzó cierto éxito en España, si bien no parece que llegase a ser conocido en Irán, por fortuna para todos. Ya se sabe que los gobernantes iraníes no destacan exactamente por su sentido del humor.

“El nuevo virus mutante dará más risa que miedo en Galicia, donde ‘pirola’ es término usado para referirse al pene, sobre todo en el ámbito infantil”

No parece que la palabra se use más allá de los lindes de Galicia, lo que sin duda limitará las posibilidades de que se extienda la guasa.

Algunos lexicógrafos sugieren que ‘pirola’ podría tener algún uso en Argentina, con el mismo significado que en gallego; pero ni siquiera esto está claro. De ser cierto, bien pudiera ocurrir que la llevasen allí –la palabra, naturalmente– los cientos de miles de emigrantes que en su día arribaron a Buenos Aires desde los puertos de Galicia. También está registrada en portugués, si bien solo en el Estado brasileño de Ceará.

En España tan solo se conoce en algunas partes de Aragón, donde la expresión “hacer la ‘pirola’” equivale a faltar a clase o hacer novillos. Un significado obviamente distinto y mucho menos embarazoso que en gallego.

"Es de esperar que la nueva variante no tenga mayor capacidad de penetración que las anteriores; de lo contrario, nos darían hecho el chiste"

Se ignora el motivo por el que este término, curioso, aunque de limitado alcance, ha llegado a designar la mutación de un virus desgraciadamente popular como el COVID-19. Los noticieros atribuyen el bautizo a los “cazadores de variantes” que al parecer actúan en las redes sociales: y bien pudiera ser así. Hay gente con mucho tiempo libre, ya se sabe.

Ninguna culpa ha de atribuirse a la OMS, que hasta ahora había recurrido al alfabeto griego para ir dando nombre a cada nueva variante del virus. Dado que el griego cuenta con apenas veinticuatro letras, tal vez la organización sanitaria mundial se haya quedado sin catálogo suficiente para tanta mutación viral. Alguien ha encontrado la solución, por lo que se ve, en la palabra ‘pirola’.

Curados como estábamos de asombros en Galicia tras el lanzamiento del modelo Kona de Hyundai, ahora nos secuestran también otra palabra de mucha risa para cristianar nada menos que a un virus mutante de triste recordación. Solo es de esperar que la nueva variante no tenga mayor capacidad de penetración que las anteriores. De lo contrario, nos darían hecho el chiste.