Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro de Silva.

Lotería nostra

En una emisora algo contracultural con dinero público (lo que veo admirable) hacían una crítica bastante ácida de la lotería, sus remotas posibilidades, la credulidad de los apostantes, el jolgorio público de los ganadores –“que lo hagan en su casa”, llegan a decir–. Esa ignorancia del alma popular, las tradiciones o el peso de la intrahistoria, la falta de sensibilidad necesaria para cabalgar esa ola y tratar de surfearla hacia el progreso y el vacío de empatía con los sentimientos y esperanzas de la gente (un retumbo tardío, al final, del despotismo ilustrado) explican el techo de cierta izquierda que, diciéndose radical, repudia las raíces. El Gordo y la lotería del Niño forman también parte del peculiar árbol de estas fiestas, una pequeña ramita de ilusión que es casi siempre tan fugaz y fallida como todas; pero si nos ponemos a podar el invento al final nos quedaría un poste.

Compartir el artículo

stats