Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Darío Villanueva y su valioso magisterio

Convengamos en que, por definición, todo intelectual es un crítico en potencia. Cuando provocación y dedicación académica su ámbito es el de la lengua debe asumir los riesgos de indagar sobre todas aquellas perversiones, modas y desviaciones que ponen en peligro el bien y la libertad de su uso. Es cierto que, como en otros tiempos, en nuestra actualidad se multiplican las inquisiciones que amenazan el razonado empleo del lenguaje. Entonces, el intelectual puede parecer incómodo y algunos, por una mal entendida discreción o pereza, prefieren callar. No es el caso de Darío Villanueva en su último libro publicado. El profesor de filología, catedrático de teoría de la literatura y literatura comparada de la Universidad de Santiago de Compostela y miembro de la Real Academia de la Lengua Española se ha entregado a la temeraria reflexión sobre algunas de las perversiones de la “sociedad de la información”. Cierto que esta entrega, como corresponde a su talante, la ha realizado con rigor y objetividad, sin dejarse conducir por el ánimo de la descalificación gratuita y sin desconocer la génesis y la evolución de esas manifestaciones, pero sí cargado de razones para “no morderse la lengua”.

Morderse la lengua. “Corrección política y posverdad” es el título que acoge este voluminoso y ameno ensayo, que hurga con laboriosidad benedictina en la perversidad del discurso político, el oportunismo de los medios de comunicación y las redes sociales y la irracional estupidez que impregna a gran parte de la sociedad.

Fenómenos como la posverdad, la corrección política, la cultura de la manipulación doctrinaria y otras patologías son utilizadas con severo rigor y acompañadas con una extensa y variada bibliografía que no esconde los distintos criterios en pugna.

Tal pareciera que el profesor Darío Villanueva, sin abandonar la serenidad de sus ideas, se propusiera enseñar deleitando. Así de docta y grata me ha resultado su lectura.

Compartir el artículo

stats