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Luis M. Alonso.

Sol y sombra

Luis M. Alonso

La causalidad y el trullo

La vida agrupa el hecho diferencial con el hecho coincidente. Por eso no se puede considerar simplemente una casualidad que Junqueras salga de la cárcel coincidiendo con el aval de ERC a las cuentas de Pedro Sánchez. Sería en úlltimo caso una casualidad sospechosamente coincidente, dando por sentado que los sucesos que componen nuestra existencia no están regidos por algo casual, sino por algo causal.

Por eso Junqueras y Romeva podrán salir de la cárcel tres días a la semana "a trabajar"durante seis horas y contribuir de esa manera al largo parto de la república catalana. Han transcurrido cuatro meses desde la sentencia, algunos dirán que ya estuvieron demasiado tiempo en prisión preventiva, otros que la amnistía a los sediciosos que no se han arrepentido es una prueba del entreguismo político. Hay quienes sostienen también que el delito de sedición es una barbaridad, está sobrevalorado y es preciso abolirlo cuanto antes. Este país ha acabado por convertirse en una jaula de grillos, un obrador gigantesco de empanadas mentales movilizadas por los intereses sectarios y particulares de una política cortoplacista que tiene como meta salir del entuerto más inmediato.

Podría haberse hecho de manera distinta pero Sánchez se las ha arreglado para que la senda del déficit de España dependa de los independentistas recalcitrantes y ahora tiene que actuar en consecuencia. No hay nada como crear una necesidad para luego atarse a ella de manera obligada. Por una razón causal no casual, Junqueras y Romeva van salir del trullo para "trabajar" unas horitas y encima dirán que la legislatura pervive gracias a ellos. De nada.

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